Por: Bache3000
El viernes pasado, la esposa de Pablo Adrián Costa quedó varada con su Ford Ka blanco sobre un reductor de velocidad recién hormigonado en Pasaje Gutiérrez. Según afirmó el conductor, el sector de obra, a cargo de la Subsecretaría de Tránsito y Transporte municipal, "contaba únicamente con un tambor plástico y un cono ubicados a considerable distancia entre sí, sin barrera, sin cinta de peligro y sin ninguna señalización preventiva" visible desde el acceso por la calle de tierra. No había nadie trabajando en el momento del incidente.
Cuando Costa fue al lugar a fotografiar la señalización deficiente, se encontró con que el personal de tránsito recién aparecía —saliendo desde la garita lateral— y que el inspector no quería ser fotografiado. Poco después llegó también la camioneta municipal que aparece en las imágenes. Costa es claro al respecto: ninguno de esos elementos estaba presente cuando su mujer ingresó al sector.
Lo que vino después agravó el cuadro. Aproximadamente dos horas después del incidente, apareció publicada una nota periodística con la versión oficial del Municipio, afirmando que "había señalización preventiva y personal de la Subsecretaría de Tránsito realizando tareas de ordenamiento vehicular y peatonal". Para Costa, la cronología no es casual: él mismo había advertido al personal que denunciaría a la Municipalidad si el auto tenía daños, y entiende que la nota salió como cobertura preventiva ante esa posibilidad.
Costa presentó un reclamo formal solicitando una fe de erratas que corrigiera las afirmaciones inexactas. No obtuvo respuesta. Por eso llegó a Bache3000: para que su versión, respaldada por registro fotográfico, tenga visibilidad pública. De no recibir una respuesta satisfactoria, advirtió que evaluará acciones legales.