Por: Bache3000
Parte de la oposición del Concejo Deliberante de Bariloche no logró este martes reunir la mayoría especial para voltear el veto que el intendente Walter Cortés había interpuesto contra la ordenanza 3568-CM-26, el cual disponía la creación de una mesa de trabajo para el pase a planta permanente del personal municipal contratado.
Con apenas seis votos afirmativos y tres en contra (concejales del PUL), lejos de los ocho requeridos, el veto quedó firme. La sala del Concejo estuvo colmada desde temprano por vecinos y representantes del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales, el SOYEM, que siguieron con expectativa y tensión cada tramo del debate.
Samanta Echenique fue, después de Costa Brutten, la voz más encendida de la jornada. Sin margen para los eufemismos, anticipó desde el comienzo su voto positivo a favor de la ordenanza y fue directa con sus el gremio municipal que celebró la alocución de la edil del PRO: "Esto es una vergüenza. No me aplaudan porque me estuvieron maldeando hasta recién. No sean hipócritas". Además, rechazó las acusaciones que habían circulado durante la jornada sobre un posible cambio de voto de su parte. "Hago lo que considero que tengo que hacer, le guste o no le guste a cualquier otro concejal o a cualquier vecino", afirmó, visiblemente molesta por las alusiones personales que se habían sucedido durante horas de debate.

Por su parte, Roxana Ferreyra cruzó al intendente sin rodeos: "El intendente le falta el respeto a las instituciones cuando no respeta la división de poderes. Si no le gusta el Concejo, que lo cierre como hizo Videla con el Congreso" Y remató: "Uno no puede tener la camiseta de la defensa de los trabajadores bajo el lema del sindicato y después ponerse la del empresario".
Al cierre de la sesión extraordinaria, cerca de las 13 horas, Del Río dejó constancia formal del resultado: "Queda rechazada la ordenanza queda firme el veto del Ejecutivo". Para los trabajadores municipales contratados, muchos de ellos con más de una década bajo esa modalidad, la posibilidad de regularizar su situación laboral volvió a quedar postergada.