Por: Bache3000
La tarde del martes, desde la esquina de Beschedt y Moreno, comenzó a tomar forma lo que sería una de las marchas más concurridas que se recuerdan en Bariloche en el marco del Ni Una Menos. Eran cerca de las 18.25 cuando la columna empezó a moverse por calle Mitre, y lo que se extendía hacia atrás eran aproximadamente seis cuadras de mujeres, hombres, jóvenes y familias enteras.

El primer destino fue el Poder Judicial de Río Negro, sobre Mitre, donde la movilización se detuvo brevemente antes de continuar. A la altura de John O'Connor y Mitre se registró un incidente: una mujer al volante, con un acompañante masculino, no dejaba de tocar bocina y gritarles a quienes marchaban. Varias personas respondieron, generando un momento de tensión que quedó atrás cuando la columna retomó su camino. "¿Qué hacen tetas?", gritaba el hombre, enfurecido.
Desde el Poder Judicial, la marcha avanzó hacia la costanera, luego dobló por Palacios hasta Frey y subió por Vicepresidente O'Connor en dirección a la Catedral. Allí, frente al templo, se encendieron velas en memoria de una joven asesinada, en uno de los momentos más silenciosos y cargados de la noche.

La convocatoria se enmarcó en los once años del movimiento Ni Una Menos y tuvo una presencia especialmente fuerte de imágenes y referencias a Agostina, la joven asesinada, cuyo caso resonó con fuerza entre los presentes. Madres con sus hijas, jóvenes en grupos, referentes de instituciones de la ciudad y organizaciones sociales y feministas conformaron una marcha que se destacó por su amplitud política: sin pertenencia partidaria explícita, con un reclamo común y transversal.
La movilización culminó en el Centro Cívico, donde se leyó un documento colectivo. Hasta el momento en que este cronista se retiró del lugar, la gente no dejaba de llegar.
