jueves 04 de junio de 2026 - Edición Nº476

Sólo el vecino salva al vecino | 4 jun 2026

AMÉN

Cientos de almas recorrieron las calles de Bariloche en la procesión de Corpus Christi

16:06 |La comunidad del Colegio Fasta Carlo Acutis marchó durante dos horas desde Avenida de los Pioneros hasta la Catedral, con paradas en los dos hospitales de la ciudad para orar por los enfermos.


Por: Bache3000

Había algo antiguo en esa mañana. Algo que las ciudades modernas suelen olvidar y que de vez en cuando, casi sin avisar, vuelve. Unas 450 personas —chicos de primaria, adolescentes del secundario, padres, docentes, personal de la institución— salieron a caminar juntos por las calles de Bariloche para celebrar la Solemnidad de Corpus Christi. No era una marcha de protesta ni un evento deportivo. Era otra cosa. Era fe, o comunidad, o las dos cosas a la vez, que a veces son lo mismo.

La columna partió desde la sede del Colegio Fasta Carlo Acutis, sobre Avenida de los Pioneros, y avanzó durante casi dos horas por una ciudad que por momentos pareció detenerse. La Municipalidad acompañó desde el principio: la Subsecretaría de Culto estuvo presente para respaldar la celebración, y el personal de Seguridad Vial desplegó un operativo de ordenamiento vehicular a lo largo de todo el trayecto para proteger a quienes marchaban. Sin ese trabajo silencioso, la procesión no hubiera sido posible.

La primera parada fue en el Hospital Privado Regional. Ahí la columna se detuvo y rezó. No por ellos mismos, sino por los que estaban adentro, por los que no podían caminar esa mañana. Hay algo en ese gesto —salir a la calle para acordarse de los que no pueden salir— que dice bastante sobre el tipo de comunidad que quiso ser esa procesión. Después siguieron hacia la Parroquia Inmaculada Concepción, donde descansaron unos quince minutos antes de reemprender el camino.

La segunda parada fue en el Hospital Zonal. Otra vez la oración, otra vez la misma intención: la salud de los enfermos, la pronta recuperación de los que están hospitalizados. Y entonces sí, el tramo final hasta la Catedral Nuestra Señora del Nahuel Huapi, donde todo terminó con una misa. O donde todo empezó a sedimentarse, que no es lo mismo pero se parece.

La procesión de Corpus Christi ya es, para el Colegio Fasta Carlo Acutis, una tradición institucional. Un hito, dicen las autoridades. Y tienen razón, aunque la palabra hito a veces suene demasiado fría para describir lo que fue esa mañana: cientos de personas caminando juntas, rezando por los enfermos, ocupando las calles de otra manera.

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