Por: Bache3000
Laura Totonelli presentó un proyecto de ordenanza que reglamenta la participación virtual en las sesiones del Concejo Municipal de Bariloche. La iniciativa habilita de manera permanente la modalidad remota, pero con una condición que la distingue de lo que venía ocurriendo: solo pueden usarla los concejales que acrediten estar en una misión oficial fuera de la ciudad, atravesar una situación de salud debidamente justificada o enfrentar una circunstancia de fuerza mayor que les impida asistir físicamente al recinto. El proyecto nace como respuesta directa a una sesión reciente en la que el cuerpo deliberativo votó con miembros ausentes, sin que existiera una norma que regulara esa situación ni obligara a dar explicaciones.
La iniciativa establece con precisión qué significa estar presente de forma remota. Si un concejal conectado virtualmente no mantiene imagen activa y audio encendido, el reglamento lo considera fuera del recinto: su voto no se computa y su asistencia tampoco. Sin pantalla encendida, no hay banca. La fórmula no deja margen de interpretación y cierra la posibilidad de que alguien figure como presente sin estarlo efectivamente.
En materia de votaciones, el proyecto fija que cuando haya concejales participando de forma remota, las votaciones deben realizarse en forma nominal, con constancia expresa del sentido del voto de cada integrante del cuerpo. Esa exigencia apunta a reforzar la transparencia: cada decisión queda registrada con nombre y apellido, tanto para los presentes en el recinto como para quienes se conecten desde otro lugar. La Secretaría Legislativa queda encargada de garantizar los medios tecnológicos necesarios para identificar a los participantes y registrar audiovisualmente la totalidad de las sesiones.
La norma también regula los casos de fallas técnicas. Si durante una sesión un concejal remoto pierde conexión, el presidente puede declarar un cuarto intermedio para resolver el problema o, si el quórum no se ve afectado, continuar con los presentes. Si la interrupción ocurre en medio de una votación, el presidente puede disponer que se repita el acto cuando la desconexión pudiera haber afectado el resultado. La solicitud para participar de forma virtual debe hacerse con la mayor antelación posible, aunque en casos de urgencia puede presentarse hasta el inicio mismo de la sesión, y la autorización queda en manos de la presidencia del cuerpo.
La iniciativa retoma la experiencia de las sesiones virtuales que el Concejo desarrolló durante la pandemia de COVID-19 en 2020, cuando la emergencia sanitaria obligó a adaptar el funcionamiento institucional a las plataformas digitales. Lo que Totonelli propone ahora es darle carácter permanente a esa herramienta, pero con reglas que impidan que se transforme en una coartada para la inasistencia. Con este proyecto, la concejal toma una posición propia dentro de su bloque y le pone límites explícitos a una práctica que, hasta ahora, no tenía respuesta reglamentaria.