Por: Bache3000
Dicen que faltan pocos metros. Eso es lo que dice el comunicado, y uno tiende a creerlo, aunque con estas cosas nunca se sabe del todo. Lo que sí se sabe es que la red de gas en Villa Lago Gutiérrez y Reina Mora lleva más de una década esperando que alguien termine de ponerla.
Esta semana se colocaron los últimos tramos de cañería de la primera etapa. Son aproximadamente 1.170 metros. Llegarán a 18 lotes. Después vendrán las pruebas técnicas, las certificaciones, los empalmes. Y entonces, si todo sale bien, algunos vecinos del sur de Bariloche tendrán gas.
No es poca cosa. Llevaba mucho tiempo sin pasar.

El proyecto completo contempla cuatro etapas y más de 14.000 metros de cañería. La segunda fase —más de 1.400 metros adicionales— empezaría en los próximos días. Las restantes habrá que esperar al fin del invierno, o a que el clima lo permita. El régimen es de contribución por mejoras, que es una manera técnica de decir que los vecinos pagan.
La primera adjudicación fue en 2015. Pasaron años y la obra avanzó poco. Quedaron vecinos afuera, sectores sin cubrir, un cruce de ruta que nunca se hizo. Las juntas vecinales pidieron que se completara lo que no se había terminado. Eso es lo que suelen hacer las juntas vecinales: pedir. A veces funciona.
En mayo de 2023 la obra fue preadjudicada a la empresa RIMSOL SA. En noviembre de ese año —los últimos días de la gestión de Gustavo Gennuso, cuando ya se sabía que el que venía era Walter Cortés— se firmó el contrato. Más de 520 millones de pesos, un anticipo del 30%, 210 días de plazo desde la aprobación del plan de trabajos.
La obra no arrancó.

Cambio de gestión. Falta de fondos. Hay distintas versiones sobre lo que pasó, y probablemente todas sean parcialmente ciertas. El concejal Leandro Costa Brutten presentó una denuncia penal contra Cortés por omisión de acto de oficio. Los vecinos fueron al Concejo Deliberante. Los funcionarios que debían ir a explicarse no fueron. El malestar creció.
En octubre de 2024 el Municipio y RIMSOL SA se sentaron a hablar. Llegaron a un acuerdo para reconducir la obra bajo el régimen de contribución por mejoras. En agosto de 2025, Cortés firmó la readecuación contractual en el edificio Polivalente. La misma obra que había generado tensión pasó a ser impulsada por la misma gestión que la había frenado. No es una contradicción, o sí lo es, pero de las que no siempre vale la pena subrayar.
"Venía de la época de la ex intendenta Maru Martini", dijo Cortés en esa ocasión. "Todos la pateaban." Había algo de alivio en esa frase, y también algo de distancia calculada.
Lo que queda es esto: los últimos metros de cañería puestos esta semana. Personal de la Delegación Sur, a cargo de Pablo Rantul, que abrió trazas y acondicionó sectores para que entrara la maquinaria. Una segunda etapa que empieza pronto. Y unos 500 vecinos que llevan años esperando un servicio que en muchos barrios de la ciudad ya es parte del paisaje cotidiano, sin que nadie lo note.
La obra estuvo paralizada durante tres gestiones. Ahora avanza. A veces eso es suficiente para contar.
