Por: Bache3000
El episodio no es aislado. En las últimas semanas y meses, los avistajes de jabalíes se multiplicaron en los barrios del este de Bariloche. Vecinos reportaron la presencia de estos animales salvajes en El Cóndor, Las Victorias y en la avenida de Circunvalación, camino a La Paloma. A esa lista se sumaron registros en San Francisco IV y, más recientemente, al menos 15 jabalíes detectados camino a Ñirihuau. Incluso este mes se hallaron huellas frescas sobre el suelo congelado a unos 500 metros de la avenida Bustillo, ingresando por el camino vecinal desde el sector de Puerto Moreno.
Un dato llamativo es que, si bien rara vez se los ve durante el día, cada vez es más habitual cruzarlos de noche, cuando bajan en busca de alimento. Las ciudades ofrecen condiciones altamente atractivas para un animal omnívoro: residuos domiciliarios, restos de comida, alimento para mascotas, composteras y árboles frutales funcionan como un imán. A esto se suma que, contra lo que podría suponerse, el frío extremo no frenó su avance: la helada empuja a estos animales a buscar refugio y comida fácil más cerca de las viviendas.
Más allá de lo simpático de los videos, los especialistas insisten en que el jabalí (Sus scrofa) puede ser peligroso. El jabalí puede reaccionar de forma defensiva si se siente acorralado, amenazado o si hay crías cerca. Entre los riesgos de un encuentro cercano figuran embestidas, mordidas, conflictos con perros domésticos, daños en jardines y riesgo sanitario, ya que el jabalí puede portar patógenos y parásitos transmisibles a humanos y animales.
A esto se agrega su enorme capacidad reproductiva, motor del crecimiento sostenido de la población. En otras regiones del país una hembra puede tener hasta cuatro crías por año, mientras que en la zona de Bariloche el ritmo es algo más lento, con alrededor de dos lechoncitos por camada. Aun así, el especialista Alfredo Allen, subsecretario de Planeamiento del Municipio, fue contundente: "En esta zona va a haber más presencia de estos animales. Erradicarlos es imposible; hay que controlarlo".
Desde Parques Nacionales y las autoridades locales recomiendan no acercarse ni intentar interactuar con el animal. Si aparece cerca, hay que mantener la calma, retroceder despacio y siempre dejarle una vía de escape. También aconsejan mantener a las mascotas bajo control, especialmente de noche, y circular con precaución en zonas con reportes, sobre todo al amanecer y al anochecer. Por último, piden no intentar espantarlos con ruidos fuertes ni perseguirlos, y reportar los avistajes a las autoridades correspondientes para que queden registrados.
La convivencia con el jabalí parece haberse instalado como una realidad estructural en Bariloche. Mientras el Estado avanza con planes de control —como la instalación de corrales trampa en la zona de circunvalación—, los vecinos del este conviven cada vez más con una especie que, de noche y al amparo de la basura urbana, sigue ganando terreno en la ciudad.