Por: Bache3000
El fin de semana arranca con el cielo cerrado y el termómetro en picada. El Parque Nacional Nahuel Huapi informó que el Servicio Meteorológico Nacional emitió un alerta amarillo por lluvia para este viernes 19 y sábado 20 de junio, con posibilidad de nevadas en las zonas más altas. A la postal invernal se suma un factor que obliga a tomar nota: el viento, que ganará protagonismo con ráfagas intensas a medida que avance el sábado.
Según el pronóstico, el área se verá afectada por lluvias de variada intensidad, algunas localmente intensas, con acumulados que podrían ir de los 15 a los 30 milímetros y superarse de manera puntual. En los sectores cordilleranos, esas precipitaciones llegarán en forma de nieve.
Este viernes la jornada se mueve entre una máxima de 10°C por la tarde y un descenso a 5°C durante la noche, cuando se esperan lluvias fuertes y ráfagas que treparán hasta los 69 km/h. Pero el verdadero golpe llega el sábado: la mínima se hunde hasta los -3°C y el viento se vuelve protagonista, con ráfagas que durante la mañana y la tarde alcanzarían picos de 87 km/h.
Desde el Parque solicitan permanecer atentos a posibles cierres preventivos en diversas áreas y recomiendan chequear el Registro de Trekking, donde figura la información actualizada sobre sendas cerradas o habilitadas. También sugieren consultar el estado de rutas nacionales y provinciales en Vialidad Nacional (argentina.gob.ar/obras-publicas/vialidad-nacional/estado-de-las-rutas), seguir los pronósticos y alertas en el Servicio Meteorológico Nacional (smn.gob.ar) y verificar la situación de los refugios abiertos o cerrados en el Club Andino Bariloche.
Las autoridades recuerdan que en los ambientes naturales y caminos de montaña las contingencias climáticas generan alteraciones que implican riesgos para las personas. Por eso resulta indispensable informarse sobre todas las recomendaciones de seguridad, quedando bajo absoluta responsabilidad de prestadores turísticos y visitantes el no respetar las indicaciones.
El Parque pide la colaboración de todos para mitigar amenazas y peligros propios de las zonas agrestes y resguardar la integridad física de quienes visitan o trabajan en Parques y Reservas. El seguimiento de las recomendaciones, subrayan, es fundamental para preservar la convivencia armónica entre las personas y la naturaleza.