sábado 20 de junio de 2026 - Edición Nº492

El Bardo de Siempre | 20 jun 2026

NO SE PERDIÓ NADA

El misterio de la morocha: Silvina Escudero comió asado con Luz y Fuerza, estuvo en el PITBA e hizo chocolate con sus manos

13:03 |La vedette nacional desembarcó en Bariloche, hizo su propio chocolate con las manos en una chocolatería céntrica, recorrió el Parque Tecnológico (PITBA), pasó por el Centro Cívico para la foto de rigor y terminó la velada comiendo asado con el Sindicato de Luz y Fuerza. Dicen que no estaba con la mejor cara y que pasó buena parte de la noche mirando el celular. Crónica de una aparición tan glamorosa como enigmática.


Por: Bache3000

Hay semanas en Bariloche que arrancan como cualquier otra y de pronto, sin previo aviso, tienen invitada estelar. Esta fue una de esas. Silvina Escudero —sí, la Silvina Escudero, bailarina, actriz, vedette reconocida a nivel nacional y dueña de más de 1,6 millones de seguidores en Instagram— apareció en la ciudad cordillerana y se dedicó a recorrerla con la curiosidad de cualquier turista, aunque con un itinerario que mezcló glamour, tecnología y, llamativamente, sindicalismo eléctrico. La pregunta que flota en el aire, todavía sin respuesta, es la misma que se hacen todos: ¿qué hace ella por acá?

La trama tiene su lógica, aunque haya que reconstruirla de a pedazos. Escudero, llegó a Bariloche con su pareja de muy bajo perfil, que no tiene nada que ver con el mundo del espectáculo. Su novio, es un empresario que vino a participar del Smart Cities organizado por la CEB, la Cooperativa de Electricidad Bariloche. Hasta ahí, todo cierra. Lo que vino después es lo que alimenta la intriga, porque la vedette no se quedó quieta esperando a su marido en el hotel.

Lejos de eso, aprovechó cada hora. Fiel al espíritu de la capital nacional del chocolate, se la vio en una chocolatería céntrica metiendo las manos en la masa —literalmente— y elaborando su propio chocolate artesanal, como cualquier visitante que cae rendido ante la dulce tradición local. También pasó por el Parque Tecnológico Industrial de Bariloche, el PITBA, ese espacio que conecta el potencial tecnológico y académico de la ciudad con empresas líderes, emergentes y organizaciones del sector público y privado. Una agenda ecléctica, si las hay: del bombón a la innovación, todo en la misma escapada patagónica. Y antes, claro, había cumplido con el ritual obligatorio de toda visita ilustre: pasó por el Centro Cívico y dejó constancia en sus redes sociales.

Pero el verdadero condimento de la historia, el detalle que las malas lenguas no dejan pasar, llegó de noche. Terminada la actividad oficial en el Hotel Sheraton, hubo un asado. Y no cualquier asado: uno exclusivo, de pocos comensales, donde se mezclaron algunos empresarios, autoridades de la CEB, funcionarios de la cooperativa y, por supuesto, integrantes del Sindicato de Luz y Fuerza. La sede del banquete: el propio local del gremio. Ahí, entre el humo del carbón y las copas de tinto, se sentó la vedette. Cuentan los que estuvieron que no llegó con su mejor cara, con un semblante que distaba mucho del brillo que suele desplegar en cámara. ¿Cansancio del viaje? ¿Aburrimiento?  El misterio permanece. Lo cierto es que el affaire duró poco: unos cuarenta o cuarenta y cinco minutos y, sin más, la pareja levantó campamento y se retiró.

La historia, sin embargo, no terminó esa noche. Este sábado, como para confirmar que sigue por estos pagos, Escudero subió una foto desde su hotel con el lago de fondo, esa postal que ningún visitante se resiste a publicar. Y así quedó todo: las fotos del Centro Cívico, las manos manchadas de chocolate, el recorrido tecnológico, el enigmático asado sindical y, ahora, la vista al lago. Habrá que esperar a ver si en sus redes —donde todo termina apareciendo tarde o temprano— alguna historia revela qué la trajo realmente a Bariloche y qué pasaba por su cabeza aquella noche de parrilla y celular. Por ahora, el enigma sigue tan abierto como la cordillera.

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