Por: Bache3000
Las imágenes son del 19 de junio y muestran un claro abierto a fuerza de motosierra en pleno bosque de la seccional Gutiérrez, en la zona de Cascada de los Duendes, uno de los paseos más concurridos del área Lago Gutiérrez dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi. Troncos cortados y apilados, ramas dispersas y árboles tumbados componen una postal que contrasta con el coihual centenario que enmarca el sendero más visitado del lugar.
Según la información que llegó a Bache 3000 de manos de una fuente vinculada al parque, la Administración de Parques Nacionales avanza con la tala de siete coihues para instalar allí un invernadero que hoy funciona en la usina militar. La elección del terreno es justamente lo que despierta más cuestionamientos: se trata de un sector con orientación sureste, sobre el que el morro del cerro San Martín proyecta sombra prácticamente todo el año. Una ubicación poco compatible, señalan, con lo que un invernadero necesita: sol.
El impacto, además, no se agota en los siete ejemplares marcados para voltear. La fuente advierte que al abrir el bosque para instalar la estructura, los coihues que quedan en pie pierden el resguardo que se daban entre sí y quedan más expuestos. Es el efecto en cadena que ya se observa en otras intervenciones sobre bosque nativo: cada árbol que cae debilita a los que lo rodean.
A esto se suma una preocupación de seguridad. El área de Cascada de los Duendes carece de estacionamiento propio y, entre primavera y otoño, recibe semejante afluencia de turistas que el propio guardaparque termina ordenando el tránsito de autos como si fuera un inspector. En ese contexto, sumar movimiento de instituciones —escuelas y otros visitantes que irían específicamente al invernadero— en una zona con árboles ya comprometidos eleva el riesgo de caídas sobre personas. La infraestructura de baños del sector también es deficiente.
Desde el espacio Circuito Verde, según relata la fuente, tampoco habría claridad sobre el proyecto: no se habría consultado a ninguna junta vecinal ni se habrían evaluado otras áreas de Parques Nacionales mucho más aptas para este fin, con sol y sin necesidad de talar bosque centenario, como Chalhuaco, Ñirihuau, Mascardi o el Varadero. Lugares, enumeran, donde el impacto ambiental sería mínimo comparado con el que se está provocando en Gutiérrez.
Según fuentes de Parques Nacionales se conformó que la decisión "fue una bajada de línea desde instancias superiores de la Administración de Parques Nacionales". La misma fuente, concesionaria dentro del parque, asegura haber enviado un correo a la APN hace más de un mes pidiendo explicaciones y, hasta hoy, no obtuvo ninguna respuesta.