jueves 25 de junio de 2026 - Edición Nº497

El Bardo de Siempre | 25 jun 2026

QUÉ PASÓ

Operación sobre operación: el allanamiento ocurrió, lo que cambió fue la versión final

12:23 |Un allanamiento, ocurrió en la Casa de Gobierno de Río Negro. El martes a la noche, nueve fuentes repetían algo que claramente terminó siendo una operación, pero no una mentira del todo. ¿Qué pasó? El gobernador, el miércoles, dijo que no había habido nada de nada. Después se supo que sí, pero por otra causa. El Gobierno lo sabía desde el martes a la noche y eligió callarlo, incluso cuando habían hablado con los medios que habíamos publicado la información.


Por: Bache3000

El martes a la noche, Río Negro fue un hervidero. La Política Online publicó que la Casa de Gobierno había sido allanada en el marco de la causa AFA, la misma que ya había vinculado al funcionario Juan Pablo Beacon —hoy en Estados Unidos— con el gobierno provincial. Esa nota previa nunca fue desmentida. Nunca se respondió. Nunca se dijo nada al respecto desde el estamento provincial como salió ayer. Entonces era razonable suponer que la causa avanzaba.

Antes de publicar, este medio consultó al menos nueve fuentes: Justicia Federal, Policía, Poder Judicial, Poder Legislativo, operadores políticos de distintos colores, otros periodistas. Todos decían lo mismo. Todos los circuitos institucionales rebotaban la misma versión: algo había pasado y estaba vinculado a la AFA. Ninguna fuente lo negó. Más aún: fuentes del Gobierno Nacional cercanas a Santiago Caputo y a la Justicia también confirmaron la información, y la sostuvieron no sólo esa noche sino durante todo el miércoles. A esa altura, todas las fuentes estaban viciadas con una versión que alguien hizo correr. Tal vez alguna vez lo sabremos. 

Y en esto, hay que decirlo, el Gobierno Provincial fue víctima.

Entonces llegó el miércoles. Y con él, la virulencia.

El propio gobernador Weretilneck apareció en un video a decir que no había habido allanamiento, que no había habido pedido de información, que no había habido "absolutamente nada". Que era una fake news. Que era una operación del peronismo. Y que todos los medios que lo habíamos publicado respondíamos al peronismo. Algo que también es fake.

Pero la verdad existía. Y el Gobierno la conocía.

Lo que hubo esa noche en la Casa de Gobierno —y en otros organismos públicos— fue un operativo judicial, sí, pero no por la causa AFA. Fue por otra causa: un empleado de planta permanente habría sustraído recibos de sueldo del gobernador y sus ministros. La computadora se la llevaron. El allanamiento ocurrió. Solo cambiaba el rótulo. Esos recibos de sueldo están en algún lugar  y eso llevó a la Provincia a hacer, como es razonable, una denuncia penal. Es decir, sabían qué sí había pasado. Todo el tiempo. "El no pasó absolutamente nada", es falso.

Eso el Gobierno lo sabía el martes a la noche, cuando habló con los medios. Incluso con Bache3000. Varios le pedimos que envíen un comunicado oficial desmintiendo, y no quisieron hacerlo. Tampoco nos aclararon lo que efectivamente sabían. Eligieron no decirlo. Eligieron esperar hasta el miércoles por la tarde para lanzar una gacetilla sobre el allanamiento qué sí había ocurrido en Casa de Gobierno y varios organismos provinciales.

Vale la pena detenerse en eso. El Gobierno Provincial la noche del martes habló con periodistas (y pudieron desmentir, y no lo hicieron). Claramente, la información fue sembrada con un propósito que todavía no está del todo claro. Y eso si hay que decirlo: hubo una operación muy sofisticada para transformar un hecho que ocurrió, y vincularlo a la causa de la AFA. Todas las fuentes, lo confirmaban.

Hubo también colegas que eligieron criticar a quienes publicaron. Dijeron que había sido una irresponsabilidad. Esos mismos colegas decidieron no investigar, quedarse con la versión oficial, no dudar. Si quiera se molestaron en pensar si tal vez, había ocuurido otra cosa. El problema es que la versión oficial tampoco era cierta: el gobernador dijo que no había pasado absolutamente nada, y sí había pasado. Que no fuera por la AFA no significa que no hubiera ocurrido nada. Al final, también terminaron llevando una versión a la población que no era totalmnete exacta.

Quedarse con una sola campana no es prudencia. Es comodidad.

Lo que esta historia deja es una pregunta incómoda: ¿por qué el Gobierno no dijo la verdad cuando podía? ¿Por qué no aclaró, en el mismo momento en que hablaba con los medios, que sí había habido un operativo, pero por otra causa? ¿Qué tiene de embarazoso un empleado que roba recibos de sueldo como para preferir el escándalo de la fake news a la incomodidad de la transparencia?

El allanamiento ocurrió. Lo que cambió fue la versión, los nombres, los organismos. Hubo una operación sobre el hecho real, y luego otra sobre la tergiversación.

La pregunta que queda flotando es por qué.

Más Noticias