Por: Bache3000
La CGT dejó de tirar la pelota afuera y confirmó lo que venía amenazando: paro nacional y, después, una gran marcha federal contra las políticas del Gobierno de Javier Milei. Lo que todavía no aparece es lo más esperado: la fecha. La central lo dejó planteado a través de una gacetilla de su Secretaría de Prensa y Comunicación, donde no se guardó nada a la hora de describir el momento que atraviesa el país.
"Frente al deterioro de las condiciones de vida, el retroceso de la actividad económica y el impacto de las políticas actuales sobre el empleo y la producción, ratificamos la firme decisión de trazar, junto a las centrales obreras del país, la construcción de un plan de acción conjunto", arranca el comunicado. Y avisan que esto no es un manotazo suelto: es "la continuidad de un plan de lucha que esta central obrera se ha propuesto profundizar en el tiempo, hasta lograr la revisión integral de las políticas que impulsa el Gobierno nacional contra las y los trabajadores".
El diagnóstico de la CGT no se anda con vueltas. La conducción enumeró un combo de consecuencias que, asegura, ya se siente en el bolsillo de la gente; donde se destaca la "pérdida del poder adquisitivo, endeudamiento de las familias, pérdida de empleo, multiplicación de conflictos laborales y cierre de pequeñas y medianas empresas en un verdadero industricidio". Y le agregaron el dato que más preocupa: cada vez menos laburantes en blanco y una informalidad que crece "sin seguridad social, sin derechos y sin convenios colectivos que los amparen".
La gacetilla no apuntó solo contra la Casa Rosada. La central le pasó factura al Poder Judicial y advirtió "con preocupación la demora de la Justicia del fuero Contencioso Administrativo Federal" para resolver los planteos de inconstitucionalidad contra varios artículos de la Reforma Laboral. Para la CGT, esa demora hace que una norma "con artículos inconstitucionales y regresivos continúe aplicándose en la práctica".
Eso sí, no todo fue reproche: la central destacó el reciente fallo de la Corte Suprema que obliga al Gobierno a cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario, y pidió que la Justicia se mueva "con el mismo criterio respecto de los artículos cuestionados de la Reforma Laboral".
La CGT también dejó en claro que la protesta no es solo cosa de gremialistas. Según el comunicado, el paro y la marcha no expresan "solamente un reclamo gremial", sino "el malestar de jubilados, estudiantes y personal docente y no docente, personas con discapacidad y de toda la comunidad afectada por el desfinanciamiento de la salud, la educación y las universidades públicas".
En Bariloche, la medida todavía no tiene traducción concreta. A la espera de la postura de los gremios barilochenses, resta saber cómo se replicará localmente un paro que, de confirmarse la fecha, podría tener impacto directo en sectores clave de la ciudad como el transporte, los estatales, el comercio y la actividad turística, motor de la economía cordillerana.