Por: Bache3000
Hay un dato que explica todo lo demás, y conviene empezar por ahí. Durante mucho tiempo el Punto Panorámico fue tierra de nadie en un sentido bien concreto: era jurisdicción provincial, y eso significaba que el Municipio, aunque quisiera, tenía las manos atadas para intervenir. Por eso el desorden se acumulaba sin que ninguna autoridad local pudiera ordenarlo. No era desidia: era competencia. Faltaba la herramienta.
La herramienta llegó cuando el sector pasó a la órbita municipal. Y se notó enseguida. Apenas Bache3000 mostró —ayer y hoy, dos días seguidos— lo que estaba pasando en ese mirador que aparece en miles de fotos que se van a todos los rincones del país y del mundo, el Municipio pudo hacer lo que antes le estaba vedado: ir, mirar de cerca y actuar. Primero la cámara puso el tema sobre la mesa. Después, esta vez sí, hubo una autoridad con facultades para responder.

El operativo fue completo y vale contarlo entero. Trabajaron juntas la Subsecretaría de Inspección General, la Subsecretaría de Seguridad y personal de la Comisaría 55. Reforzaron la presencia en el sector, retiraron los puestos de venta ambulante no autorizados y a los manteros instalados en el lugar. Y todo —detalle no menor— se desarrolló de manera pacífica, con normalidad, sin un solo incidente. Un procedimiento prolijo, de los que antes no se podían hacer porque la jurisdicción estaba en otro lado.
"La gestión del intendente Walter Cortés sostiene una mirada activa sobre el cuidado de los espacios públicos y turísticos de la ciudad, especialmente los que forman parte de la imagen de Bariloche ante los visitantes", informaron desde el municipio. La diferencia es que ahora esa mirada puede traducirse en hechos. Lo que antes quedaba en buena voluntad —porque la competencia era provincial— hoy se convierte en operativo concreto. El traspaso no es un trámite burocrático: es la diferencia entre poder y no poder.
Desde el Municipio informan que en los próximos días se mantendrán recorridas y guardias preventivas en el sector, con inspectores y personal de seguridad, para darle continuidad al trabajo de ordenamiento. La novedad, entonces, es doble: el lugar por fin tiene una autoridad que puede cuidarlo, y esa autoridad se movió rápido cuando el tema salió a la luz. Lo mostramos nosotros, lo resolvió quien ahora tiene las facultades para hacerlo. Así funciona cuando las cosas funcionan.