Por: Bache3000
El hombre que falleció tras ser atropellado y abandonado en la madrugada del sábado en la intersección de Sarmiento y Vilcapugio fue finalmente identificado como Emilio Nicolás Juárez, de 43 años, oriundo de la provincia de Buenos Aires. La confirmación de su identidad llegó tras el trabajo del personal de salud y la intervención de su familia, que autorizó la difusión de los datos.
Juárez había sido encontrado inconsciente en la vía pública luego de ser embestido por un vehículo cuyo conductor se dio a la fuga sin detenerse a socorrerlo. Trasladado de urgencia al Hospital Zonal Ramón Carrillo con politraumatismo grave, requirió asistencia mecánica respiratoria y quedó internado en Terapia Intensiva con pronóstico reservado, donde finalmente no logró sobreponerse a la gravedad de las lesiones.
Quienes lo conocían lo recuerdan como una persona tranquila y trabajadora, que se había hecho su vida en Bariloche. Se desempeñaba como empleado en un hotel de la ciudad y compartía sus días con su pareja, con quien convivía. Por fuera del trabajo era un apasionado de las bochas, deporte que practicaba habitualmente y que lo había acercado a un grupo de compañeros que hoy lamentan su partida.
La noticia golpeó tanto a su entorno laboral como al ambiente bochófilo local, donde su figura serena y su compromiso eran ampliamente valorados. Su hermano Gabi, también compañero de trabajo, fue quien acompañó a la familia en las gestiones de estos días y tomó la decisión de trasladar los restos a Buenos Aires, donde Emilio será despedido por sus seres queridos.
El velatorio se realiza este domingo de 16 a 21 horas en la sala Nahuel, ubicada en Vilcapugio y Elordi, y permanece abierto para que vecinos, amigos y compañeros puedan darle el último adiós. Por la noche, sus restos serán llevados hacia su provincia natal para su sepultura definitiva junto a la familia.
Mientras tanto, la causa por el atropello sigue en manos de la Justicia, que busca dar con el conductor que embistió a Juárez y escapó sin prestarle auxilio. La identificación de la víctima representa un avance, pero el responsable del siniestro continúa prófugo y todavía no fue hallado.