Por: Bache3000
Hay una forma de entender un lugar que no consiste en mirarlo sino en caminarlo. El miércoles pasado decidimos hacer eso: dejar el auto donde lo dejan todos —donde no cobran— y caminar hasta la base del Cerro Catedral, como camina cualquiera que llega a esquiar, a vender, a trabajar, a pasear.
Quisimos vivir lo que viven los que vienen. Nos acompañaron dos concejales, que también caminaron, y que mientras caminaban iban señalando las cosas con esa mezcla de bronca y costumbre con que se señala lo que uno ya vio muchas veces.
Lo primero es la distancia. Son ocho cuadras, casi diez, y se sienten todas. El estacionamiento gratuito está en situación de abandono. "Estamos en una nueva etapa del vaciamiento del Cerro Catedral", planteó Leandro Costas Brutten, uno de los concejales apenas empezada la caminata.
Tendrían que salir colectivos cada veinte minutos hacia la base; no salen. La playa, según el contrato, tendría que estar enripiada, y no lo está: "Esta playa debería estar totalmente enripiada según lo que plantea el contrato de concesión. Todo esto debería ser ripio para permitir que en los momentos en que hay nieve o barro no sea este lugar una situación inaccesible", explicó.
Uno camina y entiende que la distancia no es un accidente sino una decisión. "La idea que tienen no es prestar un servicio como corresponde, sino desalentar a los que nos visitan y a los barilochenses", siguió Costa Brutten. "Hay comerciantes, hay gente que trabaja en el lugar, necesita no solo venir con su vehículo, sino también traer mercaderías."
Y el contraste, que también se ve: "Hay un tratamiento especial para quienes son los de CAPSA, que pueden estacionar de forma exclusiva y garantizada por el sector contiguo a la base, y el resto de los barilochenses que deben estar cada vez más lejos de su centro de esquí." Hay una cuadra para ellos y diez para los demás.
Caminando se llega a lo que más cuesta caminar. A las personas con discapacidad les quitaron los boxes que tenían cerca de la base. "Le han quitado a las personas con discapacidad el acceso o la parte de estacionamiento que tenían vigente en la cercanía de la base", denunció uno de los ediles, y lo resumió sin rodeos: "El vaciamiento, la inhumanidad y la situación grave de ataque hacia los barilochenses no para."
Después hubo algo de marcha atrás. Los concejales habían presentado una nota —como ya habían presentado otra el año pasado— exigiendo que no se cobre el estacionamiento y que se restituyan esos espacios. Y la gerencia de CAPSA respondió.
"Me han planteado desde la gerencia de la empresa que van a continuar con el estacionamiento gratuito, por lo menos por este tiempo", relató. Sobre los mayores de setenta años, a quienes les negaban el pase gratuito: "Me dice que han hecho lugar a eso." También, dijo, "confirman que a las nueve de la mañana van a ingresar los residentes". Y sobre discapacidad: "Presentando el CUD van a permitir el ingreso en el estacionamiento. Me parecen buenas noticias y tiene que ver con la cantidad de reclamos que se han realizado."
Uno escucha eso y piensa que es raro tener que reclamar tanto para que devuelvan lo que ya estaba.
Más arriba está Plaza Amancay, que el miércoles era el lugar más caliente del cerro aunque hiciera frío. "Hoy es uno de los sectores más calientes del Cerro Catedral, por más que haga frío", confirmó Facundo Villalba, el otro concejal. Ahí la cosa es otra y es la misma.
La concesión vigente vence a fin de temporada y la empresa ya empezó a mandar cartas documento. "Ya están intimando a los comerciantes, a los emprendedores, para que dejen de acordar con los anteriores concesionarios y pasen a acordar directamente con Alta Patagonia", explicó. Lo describió como un método: "Están tironeando de la soga, que es una actitud sistemática que muchas veces tiene esta empresa con distintos negocios más chiquitos, empresarios mucho más pequeños que Alta Patagonia."
El detalle es el momento. "Venimos de una temporada sin nieve, malísima. Esta no sabemos, estamos todos agarrados, viendo qué pasa, rezando, haciendo la danza de la nieve", graficó. "Y encima, antes de arrancar la temporada, les mandan carta documento a arreglar con Alta Patagonia."
El resultado es la parálisis. "Muchos comerciantes no saben qué hacer. Si agachar la cabeza, aceptar las nuevas condiciones, esperar al año que viene", describió. "Es una situación enorme de incertidumbre que pone en riesgo una actividad comercial importantísima, puestos de trabajo, futuros empleos, empleos indirectos. Eso es todo lo que está en juego hoy", aseguró Villaba
Conviene recordar de qué tamaño es lo que se discute. "El Cerro Catedral emplea directamente entre dos mil quinientas y tres mil personas", detalló uno de los concejales, "de las cuales la mitad trabaja en la parte operativa de Alta Patagonia y la otra mitad somos todos los trabajadores, los empresarios, los comerciantes y los independientes autónomos que vivimos de lo que se genera acá en la base y en todo el circuito virgen de este cerro".
Y ese movimiento se derrama hacia la ciudad: "Con la plata que hacemos acá, vamos y gastamos en Bariloche, en los almacenes, los supermercados, en los corralones, en las pinturerías, en donde sea. Este es el corazón turístico de Bariloche. Es la vidriera y la ventana que trae turismo. Es estratégico el Cerro Catedral", explicó el concejal.
Por eso la pregunta de fondo no es chica. "Hoy quieren definir cómo se va a explotar el cerro por los próximos treinta años desde una oficina en Viedma o en Buenos Aires", advirtió. Y la respuesta, que es también una toma de posición, fue terminante: "El cerro Catedral es de los barilochenses, es de la Municipalidad de Bariloche, y tenemos que definir qué hacemos los barilochenses."
Esto es lo que vimos caminando, el miércoles pasado. Es apenas la primera parte de una larga entrevista, la mirada de dos concejales entre varias que faltan. Hay más voces. Las vamos a ir a buscar.