Por: Bache3000
El vehículo que embistió y mató a Emilio Juárez en la madrugada del sábado ya está en manos de la Justicia. Se trata de un Ford Fiesta gris oscuro con vidrios polarizados, que la Policía de Río Negro encontró oculto dentro de una propiedad ubicada a unos 28 kilómetros al sur de la ciudad.
La pista llegó por un testimonio. Mientras el Gabinete de Criminalística relevaba la escena del atropello, los investigadores trabajaban en paralelo analizando cámaras de seguridad y haciendo averiguaciones para reconstruir el recorrido del auto que escapó sin auxiliar a la víctima. Fue un testigo el que terminó orientando la búsqueda hacia un inmueble sobre calle Quimey Mahuida, en la zona sur. Los efectivos corroboraron el dato y reunieron los elementos para pedir la orden de allanamiento.
El procedimiento se concretó durante la tarde-noche del domingo. Al ingresar al predio, los efectivos dieron con el Ford Fiesta escondido dentro de la propiedad. El operativo contó con personal de la Comisaría 2°, el Gabinete de Criminalística, el Destacamento Villa Mascardi y la Brigada de Investigaciones.
El auto fue retirado con una grúa municipal y trasladado al Gabinete de Criminalística, donde quedó bajo custodia. Allí los especialistas le realizarán pericias mecánicas, criminalísticas y otras medidas técnicas para sumar pruebas a la causa.
Desde la fuerza destacaron que el trabajo coordinado entre las distintas áreas fue determinante para reconstruir los movimientos del vehículo, ubicar dónde había sido ocultado y asegurar una de las principales evidencias en cuestión de horas.