lunes 29 de junio de 2026 - Edición Nº501

El Bardo de Siempre | 29 jun 2026

ESTE MIÉRCOLES ABRE LA TEMPORADA

Superlunes de críticas a CAPSA: vecinos, guías y fotógrafos denunciaron abandono, candados y pases imposibles en el Catedral

12:42 |Mientras la junta vecinal de Villa Catedral denuncia una ruta sin señalizar, cloacas que rebalsan y un acceso peligroso, los trabajadores del turismo describen tarifas confiscatorias y silencios administrativos que amenazan con expulsarlos de la montaña donde construyeron su vida.


Por: Bache3000

Tres frentes distintos coincidieron en la Comisión de Turismo del Concejo Municipal con un mismo señalamiento: la concesión de que Catedral Alta Patagonia tiene en el Cerro avanza sobre derechos históricos, achica espacios públicos y deja a la montaña y a sus trabajadores librados a su suerte. 

Fue una jornada larga en la Comisión de Turismo, presidida por el concejal Facundo Villalba, y el hilo conductor estuvo claro desde la primera intervención: el malestar con la empresa concesionaria del Cerro Catedral. Diferentes sectores con una misma sensación de orfandad.

Los vecinos de Villa Catedral hablaron con Bache3000 en la previa a la comisión. El presidente de la comisión directiva de la Junta Vecinal, Daniel Arenas, fue directo al definir el reclamo de fondo: "Lo que queremos es un cerro más seguro para los que vivimos ahí y para los que nos visitan", planteó, y aclaró que no se trata de estética. "No queremos una plaza más linda. Queremos lo básico y que esté garantizado que el que vaya a visitarnos y el que vive ahí esté seguro".

Ximena Linares Calvo, otra vecina, enumeró las deudas pendientes. La primera, el estado de la ruta de acceso: "Es un peligro para los que viven ahí, los que visitan, que no conocen la ruta. De noche no sabés bien dónde está la banquina". Según relató, la respuesta oficial fue que no había máquinas para pintarla, un argumento que la Junta no acepta: "Nosotros como Junta Vecinal no nos podemos quedar quietos y pasivos ante un posible accidente. Mañana cuando ocurra un accidente, ¿quién va a ser responsable?", se preguntó. Y agregó otro dato inquietante: "En la ruta encontramos caballos casi todas las noches, no hay cartelería, no hay guardrail".

Los vecinos recordaron que la última reunión, en enero, terminó con promesas incumplidas: para mayo se iba a señalizar, había carteles, postes y 25 metros de guardrail listos para colocar. Nada de eso ocurrió.

A los problemas de seguridad vial se suma una infraestructura desbordada justo cuando el crecimiento se acelera. "Se han aprobado un montón de plazas nuevas, se están construyendo varios edificios y hay loteos. En poco tiempo se va a duplicar la gente que vive y la verdad que no se está haciendo nada al respecto", advirtió Linares Calvo.

El vecino Rafael Marín completó el diagnóstico sobre los servicios: "Las cloacas rebalsan. No hay una mejora en la infraestructura de energías, de cloacas y todo ese tipo de cosas". También sumó una preocupación ambiental: "Cada vez en los arroyos vemos más cantidad de algas, lo que significa que algo está ocurriendo ahí", y denunció que al DPA le piden inspecciones "hace casi dos años" sin respuesta.

La síntesis la puso el propio Arenas: "Hay un abandono en un lugar donde en temporada hay como 10 mil personas por día. Puede ocurrir de todo."

Por último, los vecinos sumaron un dato de plena actualidad que expone con crudeza el avance de la concesión sobre lo público. De los dos grandes estacionamientos —uno pago en la base y otro gratuito junto al balcón hacia Gutiérrez—, el gratuito acaba de reducirse a la mitad. "Acaban de dividirlo en dos, poniendo barreras y cadenas, lo cual reduce a la mitad lo que antes era gratuito", denunciaron. La consecuencia es previsible: menos plazas libres, más autos estacionados en cualquier lugar, peatones obligados a caminar por la calle y vehículos de emergencia con el paso obstruido.

El punto más grave lo marcaron al hablar de los límites de la concesión, que ni la Municipalidad ni el Ente logran clarificar: "Hay calles que tienen candados porque los pone la concesión, entonces son parte del circuito que tiene que utilizar bomberos si hay una emergencia. Tienen que romper candados". Mientras tanto, las construcciones avanzan: dos edificios en marcha sobre la ruta —que serán cinco—, barrios con hoteles proyectados y loteos en venta. "Prácticamente se va a duplicar las camas que tiene el Catedral" sobre una infraestructura que "ya está saturada".

Trabajadores del turismo: pases que se volvieron barreras

En la mesa de la comisión, los trabajadores del turismo pusieron el foco en otra arista del mismo problema. Andrés Diehl, guía de turismo con 39 años de oficio y presidente del Colegio de Profesionales en Turismo de Río Negro, explicó que CAPSA eliminó, hace dos temporadas, el pase libre de peatón que históricamente permitía a los guías acompañar a sus grupos a la parte alta de la montaña. Ahora deben pagar como cualquier turista.

Diehl remarcó que la figura del guía no es un lujo, sino parte de la seguridad del visitante: "En caso de que un pasajero que está a nuestro cargo se golpea, es el guía que va a llamar al patrullero de Alta Patagonia para que lo asista." Y advirtió sobre el impacto en la competitividad del destino: "No dejamos a un pasajero ahí, a la buena de Dios, arriba del Cerro Catedral".

Los números expuestos en la sesión dejaron en evidencia lo inviable de la situación. Los honorarios de un guía van de 75.000 pesos por un grupo chico a 100.000 pesos por uno grande, mientras el pase peatón ronda los 90.000 pesos diarios

Javier Tarbone, presidente de la reactivada Asociación de Fotógrafos y Camarógrafos de Bariloche, describió un escenario calcado. El fotógrafo peatón —una figura con más de cincuenta años de historia en el cerro— hoy debe pagar el pase diario como un turista más. "Ya arrancan gastando arriba de 150 mil pesos para ir a trabajar y ver cuánto van a ganar", graficó, recordando que el oficio se sostiene del día a día.

Tarbone no dudó en leer una intención detrás de las trabas: "Es como un pequeño desgaste que se va teniendo sobre la profesión, teniendo un objetivo claro, que es que desaparezcamos de la montaña". Y reivindicó el rol histórico del gremio: "Donde hubo un turista, hubo un guía y atrás un fotógrafo".

La excusa de la empresa, según relató, fue burocrática hasta el absurdo: con el cambio de sistema "se perdió una carpeta" y por eso los fotógrafos deben pagar "como cualquier hijo de vecino que pasea".

El pase de esquí para fotógrafos que CAPSA habilitó este año tampoco resolvió nada: un cupo de apenas 50 pases, a 1.600.000 pesos, que había que pagar de una sola vez y en diciembre. "Una forma bastante hostil de comercializar y de tratar con gente que somos referentes en la montaña", cuestionó Tarbone. El resultado, dijo, es que profesionales habilitados quedan afuera mientras se abre la puerta a personas sin matrícula: gente que "ni siquiera está habilitada, que no sabe sacar fotos" y que tampoco "paga impuestos".

La respuesta institucional volvió a ser un muro. Tarbone contó que el Ente Autáquico Municipal Cerro Catedral (EAMCEC) rechazó la nota de la asociación alegando falta de número de documento, pese a que el listado adjunto incluía a 15 personas con nombre, apellido y DNI. De Alta Patagonia, en tanto, solo hubo acuse de recibo del mail.

La comisión resolvió remitir las inquietudes a los concejales que integran el Ente, Leandro Acosta Brutten y Juan Pablo Ferrari, y solicitar un pronto despacho, con la temporada de nieve ya encima. Como advirtió el edil Villalba al cerrar, el tiempo apremia: "Tenemos tres meses solamente para laburar, para facturar. Si el trámite dura más que eso, se pasa la vida". La pregunta de fondo, la que atraviesa a vecinos y trabajadores por igual, sigue sin respuesta de CAPSA: hasta dónde llega la concesión, y hasta dónde llega el abandono.

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