Por: Bache3000
Antes de ser concejales, Roxana Ferreyra y Leandro Costa Brutten se reconocen ante todo como militantes del Partido Justicialista. Desde ese lugar vienen participando de las comisiones que trabajan sobre la actualización de la Carta Orgánica de Bariloche, una norma que ya tiene 20 años y que, según coinciden ambos dirigentes, necesita adaptarse al "dinamismo" que hoy tiene la ciudad.
Ferreyra explicó que el peronismo se organizó puertas adentro para llegar con propuestas propias a la discusión, en un encuentro que describió como "muy fructífero" y del que participaron distintos sectores nucleados en torno al espacio. La concejal remarcó que el objetivo no pasa únicamente por sostener derechos ya conquistados en materia laboral, social y de acceso a la tierra, sino por generar mecanismos concretos que garanticen que esos derechos se cumplan.
En esa línea, Ferreyra enumeró varias de las problemáticas que atraviesan hoy a los barilochenses: las dificultades de acceso a la tierra, el transporte público, la precarización laboral que golpea especialmente a los jóvenes, y lo que definió como una "dolarización de la tierra" que, sostuvo, termina favoreciendo a quienes llegan desde afuera por sobre los propios vecinos de la ciudad.
Costa Brutten retomó la palabra para ampliar el diagnóstico. El concejal definió al Partido Justicialista como un movimiento integrado por sectores políticos y sociales cuyo objetivo es que los derechos conseguidos en distintas materias no solo se reconozcan formalmente, sino que cuenten con herramientas operativas —incluida la propia Municipalidad— para hacerse efectivos.
El edil fue enfático en aclarar que la discusión de la Carta Orgánica no debe leerse en clave electoral ni como una oportunidad personal para ningún dirigente. "Nosotros estamos viendo que hay que generar contenido, pero también que se respete y le dé soluciones a los barilochenses", planteó, y calificó al proceso como una "oportunidad histórica" en la que el peronismo participa por segunda vez consecutiva, tras haber sido parte también de la convención anterior.
Consultados sobre el escenario electoral que se viene, ambos concejales anticiparon un armado en el que el intendente Walter Cortés y el oficialismo provincial podrían ir en una misma lista, frente a un justicialismo que también busca presentarse unido. Costa Brutten fue directo: la unidad, dijo, fue la clave del triunfo en la última elección, y remarcó que el espacio está abierto no solo a militantes sino a todo vecino del arco nacional y popular que quiera sumarse, aunque no milite en ningún partido.
Sobre las banderas que el PJ buscará incorporar a la nueva Carta Orgánica, el concejal mencionó la justicia social y la soberanía económica como ejes centrales, con la incorporación de nuevos derechos como horizonte.
Costa Brutten cerró con una definición política que apunta directamente al oficialismo municipal y sus aliados, a quienes acusó de representar al poder económico y de favorecer, según su lectura, la entrega de tierras del Cerro Catedral y la participación de empresarios en las ganancias del cerro, en desmedro de los barilochenses. "Va a haber dos grandes posiciones: el pueblo por un lado y el interés económico por el otro", sintetizó.