Por: Bache3000
Una pareja de turistas brasileños que viaja por Sudamérica en una casa rodante y documenta el recorrido en redes vivió un episodio insólito en Bariloche: la policía civil llegó hasta el camping donde tenían estacionado su vehículo para investigarlos por un robo.
Todo comenzó cuando la dueña del predio les envió un mensaje mientras la pareja estaba de excursión, preguntando a qué hora regresarían porque la policía necesitaba revisar su motorhome. El motivo: un matrimonio había sido víctima de un hurto en una cervecería de la ciudad y, a través de la función "Buscar" de los dispositivos Apple, la ubicación del notebook robado señalaba justamente esa zona del camping.
Cuando los brasileños volvieron de su paseo, la policía ya los estaba esperando con dos móviles y con la pareja damnificada. Les pidieron el documento, quisieron saber cuánto tiempo llevaban en el lugar y les consultaron si podían revisar el vehículo. Los oficiales fueron claros: no estaban obligados a autorizar el ingreso y, de negarse, debían tramitar una orden judicial. Sin nada que ocultar, los turistas accedieron de inmediato.
Mientras esperaban a que llegara la pareja damnificada para confirmar la identificación, y ante la demora, los efectivos pidieron avanzar con la inspección. Revisaron el interior del motorhome, preguntaron por dispositivos Apple —tenían dos notebooks y celulares— y uno de los viajeros tuvo que desbloquear su computadora para que la policía verificara el número de serie y sacara fotos. Al no encontrar coincidencias, los oficiales se retiraron y les confirmaron que todo estaba en orden.
Según relataron, en el camping solo había otro vehículo además del suyo, y ambos fueron inspeccionados sin resultado. Los turistas especularon con que la señal pudo haber quedado asociada a la última vez que estuvieron cerca del lugar otras personas que circularon por la zona el día anterior, aunque no hay certeza sobre el origen del error.
Pese a lo insólito de la situación, la pareja destacó el accionar de la policía local y lo contrastó con la experiencia que suelen tener en Brasil, donde aseguran que muchas denuncias con geolocalización de objetos robados no reciben respuesta de las fuerzas de seguridad.