Por: Bache3000
Desde Juntos Somos Río Negro, desde hace años que encumbran la bandera de "la nueva política", con fuertes críticas a los partidos tradicionales y con el provincialismo como eje de toda campaña.
Sin embargo, a la hora de la verdad, el partido verde, se ha aliado y acomodado según le ha convenido. Pragmatismo puro: ya sea con el Peronismo/kirchnerismo, con el PRO y ahora con La Libertad Avanza. Sobradas muestras de esto se registraron en el Congreso de la Nación, donde – mientras Juntos tuvo representantes – se le votó todo lo que el Mileismo pedía.
Al gobernador Alberto Weretilneck le conviene estar en buenas migas con el poder de turno, pero eso le implica ciertas obligaciones que cumplir. Pero hay una materia que está desaprobando desde hace tiempo y parece estar esquivando el debate.
Se trata de la implementación de la Boleta Única Papel, que el propio mandatario celebró y acompañó a nivel nacional con el voto de la entonces senadora de JSRN, Mónica Silva. Allí habló de las bondades del nuevo sistema, pero nada dijo de su aplicación en Río Negro, donde no sólo no lo promueve, sino que lo dilata.
Actualmente, en la Legislatura hay tres propuestas que buscan plasmar este sistema de votación en la provincia. Casualmente, ninguno es de Juntos. El último de ellos que se presentó propone una reforma integral del sistema de votación provincial, según instaron los legisladores Patricia Mc Kidd y Santiago Ibarrolaza (Cambia Río Negro).
Anteriormente, Juan Martín (PRO) y Lorena Matzen (UCR), habían impulsado sendas ideas, pero ambos duermen en el cajón de los proyectos dormidos. Además, en el último tiempo, el vicegobernador Pedro Pesatti se expresó en favor de este sistema de elección de autoridades, así como de la unificación de las fechas de votación.
La Libertad Avanza presentó propuestas similares de implementación de la Boleta Única en diez municipios de Río Negro, en consonancia con sus ideas federales. Desde Juntos no hay pronunciamientos al respecto y claro está que no es la idea acompañar, por ahora, esta política.
Curioso posicionamiento, considerando que – más allá de las variaciones de las diferentes iniciativas legislativas -, esta aplicación dejaría atrás el alto costo de las boletas tradicionales, las deficiencias que esto genera el día de la votación con reposición permanente de las mismas y desde ya, cambiaría sin dudas los tiempos del escrutinio final, haciendo más práctico y sencilla la labor para todos los actores, ya sea electores como autoridades de mesa en cada escuela.
Bariloche ha sido un municipio precursor de la boleta única y desde hace varias elecciones que ya se sufraga con esta modalidad.
Las propuestas que duermen en la Legislatura, promueven una aplicación prácticamente idéntica a la conocida en estas tierras con una única papeleta que contenga todas las categorías y agrupaciones políticas.
El presidente de mesa entrega al elector la Boleta Única firmada y un bolígrafo de tinta indeleble. El votante marca sus preferencias con una cruz o tilde en los recuadros correspondientes y, tras plegar la boleta para asegurar el secreto del voto, la deposita directamente en la urna, eliminando el uso del tradicional sobre de papel.