Por: Bache3000
Pero, como también viene ocurriendo después de cada partido, la efervescencia derivó en incidentes entre los propios hinchas. Sobre el filo de la noche, cuando la euforia empezaba a bajar, se registraron peleas en distintos puntos del centro: mujeres enfrentadas, grupos de jóvenes discutiendo a los gritos y, en varios casos, cruces que terminaron a los golpes. La policía tuvo que intervenir para separar a los grupos, en algunos casos cuerpo a cuerpo, tratando de contener los enfrentamientos antes de que escalaran más.
Frente a este escenario, que se repite partido tras partido, la Policía de Río Negro había desplegado un amplio operativo preventivo en la ciudad. Según informó la fuerza, participaron alrededor de 130 efectivos de distintas unidades de orden público y especiales: personal de la Unidad Regional III, el COER, la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA) y el Cuerpo de Seguridad Vial, con especial presencia en la zona céntrica. De ese total, parte correspondió a refuerzos convocados especialmente para la ocasión, mientras que otros efectivos cumplen funciones de manera permanente en las distintas dependencias de la ciudad. El dispositivo se inició a las 13 horas y se extendió hasta la noche, acompañando todo el desarrollo de los festejos.

Como resultado del operativo, la policía informó que nueve personas fueron demoradas, ocho hombres y una mujer, por provocar desórdenes en la vía pública. Además, dos sujetos fueron detenidos por el delito de daño, tras ser sorprendidos haciendo grafitis sobre cartelería pública. En el marco del mismo operativo, cuatro menores de edad fueron demorados por atentado y resistencia a la autoridad.
El balance confirma lo que ya se había advertido en la cobertura de calle: la alegría por el triunfo argentino volvió a mezclarse con hechos de descontrol, en una dinámica que se repitió en todos los partidos de Argentina en este Mundial.
