Por: Bache3000
El Centro Cívico de Bariloche se convirtió anoche en una fiesta a cielo abierto. Banderas, bombos, autos que no paraban de tocar bocina y una multitud que celebró como si el Mundial ya estuviera ganado. "Aguante Argentina, la puta madre, loco", gritaba uno de los presentes, mientras otro llegado desde Córdoba coreaba "vamos la selección" a los gritos.
Lo llamativo de la noche fue la cantidad de turistas que se sumaron al festejo. La mayoría de los visitantes que circulaban por el Centro Cívico terminó cantando y saltando junto a los barilochenses, en una fiesta que ya no distinguía origen ni acento. No es casualidad: Argentina quedó como la única selección sudamericana entre las finalistas del certamen, y eso la convirtió en la candidata de todo el continente.
Bache3000 recorrió la fiesta y les preguntó a los protagonistas qué estarían dispuestos a prometer si Argentina sale campeona. Las respuestas fueron tan diversas como conmovedoras.
Hubo promesas atravesadas por el amor familiar. Una mujer, entre lágrimas y gritos de la gente a su alrededor, dedicó el momento a su esposo: "Ayudaría a mi esposo, que él está con un ACV hace dos años (...) esto se lo dedico a él, porque él también seguramente ahora lo está mirando, está emocionado". Otra pareja de jujeños prometió algo más concreto: viajar a Jujuy para el cumpleaños de la mamá de uno de ellos en agosto.
No faltó el humor ni la clásica reivindicación nacional. "Las Malvinas son nuestras", gritaron dos amigos entre risas, mientras otro hincha pidió que en el próximo partido la Selección salga con la camiseta azul, "con la que le ganamos a los ingleses" en aquel Mundial que ganó Diego. Un grupo de amigos, con humor, coincidió en un pedido bien barilochense: "A que mi amigo consiga una novia (...) le estamos sacando pasaje para Lituania".
También hubo lugar para la solidaridad. Una jubilada aseguró que si Argentina sale campeona va a redoblar su ayuda a otros jubilados de la ciudad: "Yo ayudo a los pobres jubilados, que yo sé que la pasan mal (...) localmente, sí, yo. No pensar que no lo hago ahora, pero sale campeón y más todavía". Otro vecino prometió honrar el himno y "querer mucho a Argentina" durante todo el año, "no solo en el Mundial".
Entre abrazos, banderas y las calles del Centro Cívico desbordadas, Bariloche demostró anoche que, aunque quede lejos de Buenos Aires, el sueño mundialista se vive con la misma intensidad. Y con turistas de otros países cantando el himno junto a los locales.