Por: Bache3000
Un vecino del barrio Rivera del Ñireco vivió, en la madrugada de este martes, un nuevo intento de robo en su casa. Según relató a Bache3000, dos personas con el rostro cubierto forcejearon la puerta trasera de la vivienda utilizando una barreta, en un episodio que quedó registrado por las cámaras de seguridad del domicilio.
El propietario contó que no es la primera vez que intentan ingresar a la propiedad, lo que alimenta la preocupación por una modalidad que parece repetirse en la zona. En las imágenes, los dos sujetos se observan encapuchados, por lo que no es posible identificarlos a simple vista, aunque desde la vivienda esperan que alguien pueda reconocer algún elemento de su vestimenta.
"Se agradece información o difusión", pidió el vecino, quien decidió compartir el material con este medio con el objetivo de dar con los responsables y alertar a otros vecinos de la zona sobre lo ocurrido.
Quien cuente con información al respecto puede acercarla a la Policía o comunicarse con Bache3000.
El hecho se suma a una serie de episodios que en los últimos meses reinstalaron el debate sobre la inseguridad en Bariloche. El antecedente más grave lo marcó el asesinato de Elías Miguel, conocido como "el Turco", comerciante y propietario de la distribuidora Maranatha, ultimado a tiros el 17 de mayo cuando un grupo de al menos cuatro personas encapuchadas irrumpió en su vivienda de calle Albarracín tras forzar una puerta con fines de robo. Según la investigación, el comerciante intentó defenderse con un arma de fuego y murió minutos después producto de las heridas.
La causa avanzó con la detención de dos sospechosos: Franco Alí González, quien resultó herido durante el tiroteo y fue identificado al presentarse en el Hospital Zonal, y Juan Antonio Bonnefoi, un hombre con antecedentes que al momento del hecho contaba con tobillera electrónica por un beneficio judicial. A ambos se les formuló cargos por homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego, mientras la Justicia continúa con la búsqueda de otros prófugos que habrían participado del ataque.
A ese antecedente se sumaron otros episodios recientes: una entradera frustrada la semana pasada en el barrio Quimey Ruca, en el este de la ciudad, que se produjo apenas terminado el partido de Argentina en el Mundial y terminó con dos detenidos, uno de ellos un ciudadano chileno con expulsión del país en trámite; el robo de una caja fuerte con una millonaria recaudación, tras escalar un paredón de dos metros; una ola de robos de medidores de gas que afectó a más de 15 vecinos del barrio San Francisco III en una sola noche; y una serie de robos consecutivos en un barrio residencial del oeste de Bariloche durante dos madrugadas seguidas.
Los números judiciales acompañan esa percepción: según las estadísticas del Poder Judicial de Río Negro, los delitos contra la propiedad —que incluyen robos, hurtos, estafas y daños— concentraron el 38% de toda la actividad penal de la provincia durante 2025, con Bariloche como la segunda circunscripción con más causas ingresadas (1.916).
En ese contexto, el propio intendente Walter Cortés reconoció días atrás que la inseguridad es percibida por los vecinos como "el problema número uno" de la ciudad, y anunció la creación de un cuerpo municipal de prevención en articulación con la Policía de Río Negro. La seguidilla de hechos también alimenta el reclamo de buena parte de la población hacia la gestión provincial del gobernador Alberto Weretilneck, en momentos en que crece la sensación de que la situación en las calles de Bariloche empeora, con delitos que antes no eran habituales en la ciudad.