Por: Bache3000
A pocas horas de que la Selección Argentina enfrente a Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026, Bariloche ya no puede disimular la ansiedad. Un recorrido de Bache3000 por distintos puntos de la ciudad reflejó un clima de fiesta que empezó mucho antes del pitazo inicial, previsto para las 16 horas.
La recorrida comenzó en la Feria Sin Fronteras, donde los puestos amanecieron vestidos de celeste y blanco. Entre risas y cánticos, feriantes y vecinos coincidieron en el pronóstico: Argentina gana. "¿Cuántos hay en Argentina hoy?", preguntó el cronista a una vecina. "¡Tres!", respondió entre las carcajadas de quienes estaban alrededor, para después corregirse: "¡Tres a uno!".
El fervor también se hizo negocio. En uno de los puestos de indumentaria, la respuesta fue contundente: ya llevaban 35 camisetas de la Selección vendidas en lo que iba de la mañana. "¿Están saliendo como pan caliente?", consultó el cronista. La respuesta, una sonrisa y un gesto de aprobación, no dejó dudas.
El recorrido continuó hacia la plaza del Centro Cívico, epicentro tradicional de los festejos futboleros en la ciudad. Allí, mientras se ultimaban los detalles para la jornada, los trabajadores adelantaron cómo será la previa: ya se colocaron contenedores en las esquinas para la fogata, con el armado de la pantalla gigante ya terminado donde cientos de barilochenses y turistas seguirán el partido.
Entre el ruido de la organización, no faltaron los nervios. "¿Hay nervios?", preguntó el cronista de este medio. "Ah, bueno, eso es importante", respondió entre risas uno de los presentes, antes de animarse a un pronóstico: 2 a 1 para Argentina.
Por su parte, otros vecinos contaron que vivirán el partido de una manera más íntima, en familia. "Estamos bien en casa, con la familia", respondió una vecina, aunque no dudó en el resultado: "Vamos a ganar".
Entre remeras agotadas, fogatas en preparación y una pantalla gigante que promete reunir a buena parte de la ciudad, Bariloche llega a la tarde de semifinal con un clima que combina nervios, ilusión y una certeza compartida por todos los que hablaron con Bache3000.