Por: Bache3000
Este miércoles se puso en marcha, en el Auditorio de la Cooperativa de Electricidad Bariloche, un ciclo de capacitación en seguridad ciudadana impulsado por la Municipalidad de San Carlos de Bariloche. La convocatoria reunió a trabajadores de la seguridad privada, agentes municipales y miembros de distintas fuerzas de control local, en lo que la Subsecretaría de Seguridad presentó como un esfuerzo por profesionalizar el accionar diario de quienes trabajan en la vigilancia urbana.
La iniciativa responde a un problema que se repite en el día a día del sector: las dudas legales que aparecen a la hora de intervenir ante un conflicto. Frente a esa incertidumbre, desde el Municipio buscan dar certezas procedimentales y elevar el nivel de profesionalismo de los agentes, en un contexto donde la seguridad ciudadana se volvió un tema central de la agenda local.
El dictado de los contenidos quedó a cargo de un panel con trayectoria en la región. Encabezan la propuesta Carlos Bais, Subsecretario de Seguridad municipal y Comisario (SR) de la Policía de Río Negro, junto a Jorge Elizondo, procurador y también Comisario (SR) de la fuerza provincial. A ellos se suman Adriana Calfuleo, referente de capacitación de la Subsecretaría de Protección Civil, y Jesús Vargas, director de la Protección Civil Municipal, encargados de la parte vinculada a la gestión del riesgo y la respuesta ante emergencias civiles.

El programa se organiza en tres módulos. El primero, centrado en el marco legal y la ética, repasa las diferencias entre seguridad ciudadana, pública y privada, y analiza la tipificación de delitos de acción pública y de instancia privada según la Ley Nacional 26.370, la Ley Provincial 3.608 y la Ordenanza Municipal 1886-CM-08. También se abordan los derechos, obligaciones y límites del accionar de un agente de seguridad —uso de la fuerza, arresto civil, derecho de admisión— y se estudia el Código Procesal Penal de Río Negro, Ley 5.020. En ese mismo bloque se incluyen contenidos sobre trato con el público, prevención de la violencia, respeto de los Derechos Humanos y técnicas de negociación, persuasión y desescalada.
El segundo módulo apunta a la prevención y la gestión de riesgo, con formación en manejo de extintores, planificación de evacuaciones, prevención de incendios y herramientas para el control del estrés en situaciones de alta tensión. El tercero, dedicado a la seguridad operativa, se enfoca en protocolos de control de ingresos —cacheos, requisas, revisión de bolsos—, identificación de personas en actitud sospechosa y procedimientos ante disturbios, robos o intrusiones.
Desde el Municipio sostienen que la puesta en marcha de estas jornadas busca consolidar una red de prevención comunitaria más robusta, con la participación conjunta del sector privado y los organismos públicos. Habrá que ver, con el correr de las semanas, si esa articulación se traduce en resultados concretos sobre la seguridad en las calles de Bariloche.
