Por: Bache3000
En medio del revuelo por la resolución que transfirió a la empresa privada Rowing S.A. la operación integral del vertedero municipal —y que dejó afuera de las tareas operativas a 27 trabajadores municipales, que ahora serán reubicados en otras dependencias—, el concejal Juan Pablo Ferrari (JSRN) rompió el silencio en diálogo con Bache3000 y bajó una serie de definiciones que apuntaron para varios costados.
Ferrari, que preside la comisión especial interjurisdiccional creada para abordar la problemática del CRUM, arrancó separando planos: "No creo que cuando este o cualquier intendente firme una resolución tiene que consultarla al Concejo. Toma medidas, toma decisiones y hace cargo para bien o para mal de las decisiones que toma".
Sobre el fondo de la polémica, fue categórico al despejar una de las dudas centrales que instaló la denuncia del concejal Leandro Costa Brutten sobre una supuesta "privatización ilegal" del basurero. Para el edil que responde a Alberto Weretilneck, no hay ninguna empresa nueva ni condiciones nuevas: "¿Se trajo una empresa nueva? No, es la que estaba. ¿Qué se hizo? Blanquear. Y miremos los montos, no hay mucho más para discutir. Es lo que venía sucediendo a través de una resolución nueva. No le veo nada raro".
Según explicó, lo que cambia con la resolución firmada el 15 de julio no es el operador del predio —que ya prestaba servicios desde la gestión de Gustavo Gennuso— sino la formalización de un esquema que, a su entender, ya estaba en marcha: "Lo que sucedió con la empresa Rowin, es una empresa que viene del año 2023 trabajando. Hoy lo que se hizo fue blanquear un trabajo que hay. Entonces digo, no me asombra".
En esa línea, relativizó que se trate de una maniobra oscura aprovechando el clima mundialista: "Si fue una privatización del vertedero fue en el año 2023, en la época de Gennuso. Pero digo, si esta empresa es la misma y las condiciones son las mismas... no es una empresa que llegó en el Mundial. Es la empresa que está trabajando ahí desde hace ya tres años".

El tramo más filoso de la entrevista llegó cuando Ferrari, sin nombrarlo directamente, apuntó contra las críticas que circularon en el Concejo Deliberante —en clara referencia a los cuestionamientos de Costa Brutten, quien había denunciado que la contratación se firmó sin licitación pública, sin aval del cuerpo legislativo y en medio de la semifinal ante Inglaterra—. Para el titular de la comisión especial, ese tipo de denuncias esconden una lectura interesada del conflicto: "Acá tenemos que sernos sinceros, sobre todo de cara al vecino. ¿Queremos buscar una solución o queremos hacer política barata?".
Ferrari fue más allá y cargó de lleno contra el uso político del conflicto ambiental que atraviesa a los barrios linderos al vertedero, en un contexto además marcado por los casos de leptospirosis confirmados entre los trabajadores del predio. Ahí llegó la frase más dura de toda la entrevista: "Los que se lo fuman al humo del vertedero son los vecinos alrededor. Después nos sacamos la foto, ¿eh? Con la montaña de basura atrás, hacemos campaña. Digo, hacemos campaña con la miseria".
Y no se quedó ahí. El concejal amplió el concepto y lo llevó al terreno de la crítica generalizada a la dirigencia: "Hay que ser realistas, por eso la gente está podrida en la política. Porque hacemos campaña con la miseria. Y le decimos a los vecinos algo que no es. Y le vendemos cosas que no son. Porque hace 30 años está el vertedero ahí. Lo descubrieron ahora".
Sobre el rol del Concejo, fue tajante: "No hay que confundir los roles. Nosotros somos un órgano legislativo que estamos para normar, para armar ordenanzas, para armar reglamentaciones. No para tomar decisiones ejecutivas". Y cerró el planteo con una definición directa hacia sus pares: "¿Te votan para ser ejecutivo o te votan para ser legislativo? Nosotros somos legislativos. Demos las herramientas para que este o cualquier ejecutivo las tenga a disposición para poder trabajar sobre el vertedero. Y después, una responsabilidad, y exijamos esa responsabilidad".
Consultado sobre el horizonte del vertedero regional, Ferrari recordó que en mayo se firmó un acta de intención con la Provincia con un plazo de 120 días para avanzar en la búsqueda de tierras, del cual —dijo— todavía restan 60 días de plazo. Pero fue claro en marcar que el cierre no es inminente ni sencillo: "Bariloche (el vertedero de) no está preparado ni para irse. Irse lleva un montón de pasos previos". Y agregó, pensando en el mensaje hacia los vecinos: "Démosle la cara a los vecinos. No les digamos que se tiene que cerrar el vertedero, hay que hacer todo".
El debate por el pliego de licitación de largo plazo para la gestión de residuos seguirá su curso en el Concejo Deliberante, mientras la operación diaria del predio ya quedó, desde el próximo sábado 18 de julio, en manos de Rowing S.A.