Por: Bache3000
El 1 de enero próximo vence el contrato de concesión de la empresa sanjuanina Mi Bus, tras diez años de vigencia, cuando llegó de la mano de Gustavo Gennuso anunciada con bombos y platillos, prometiendo 100 unidades cero kilómetro, colectivos para personas con discapacidad, cámaras de seguridad y un servicio de calidad.
Lo cierto es que las promesas duraron apenas un año y luego se volvió a la prestación que daban Transportes Las Grutas y Autobuses Santa Fe en el pasado. A tal punto, que miles de barilochenses añoran a la vieja y querida Microómnibus Tres de Mayo.
Las 100 unidades duraron muy poco, se retiraron más de un cuarto de las mismas, los vehículos adaptados fueron escasos, reemplazaron nuevas unidades por otras ya usadas y el precio del pasaje se encareció más de lo esperado.
En la actualidad, los choferes reclaman permanentes atrasos en los pagos, y un ejemplo de ello, es que a la fecha aún no cobraron el medio aguinaldo que debía abonarse antes del 30 de junio.
Los pasajeros expresan disconformidad diariamente por infinidad de motivos: falta de calefacción en el interior de los buses, demoras de más de 45 minutos entre uno y otro, vehículos sucios, roturas permanentes que dejan inutilizables las unidades, mugre o falta de limpieza en sus interiores, puertas y ventanas que no cierran, aglutinamiento de gente, por mencionar sólo algunas de las quejas más reiteradas que exponen los usuarios en Bache3000.
El intendente Walter Cortés ya anunció que se llamará a licitación pública, pero que ve difícil la posibilidad que lleguen empresas nuevas y que Mi Bus tiene más chances que cualquier otra compañía competidora.
El escenario macro es clave, las empresas de transporte ya no son tan rentables como cuando había subsidios nacionales, los cuales fueron eliminados por los gobiernos de Mauricio Macri y de Javier Milei. Además, el costo operativo ha crecido cuantiosamente y sin subsidios, ese recargo impactó de lleno en el bolsillo de los vecinos.
Lo cierto es que Mi Bus en diez años en Bariloche nunca satisfizo ni las expectativas de los pasajeros ni sus propias promesas iniciales. Hoy los reclamos no cesan y solo le quedan poco más de cinco meses de contrato. El futuro es incierto.