Por: Bache3000
La Municipalidad de San Carlos de Bariloche escaló el conflicto por el loteo de tierras junto al Vertedero: adelantó que, en cuanto se reanude la actividad judicial tras la feria, presentará una cautelar para que la Justicia dicte una medida de no innovar sobre la situación de las parcelas en disputa, es decir, que se mantenga todo tal cual está hasta que haya una resolución de fondo. El anuncio llegó después de que la propia Cooperativa Ebenezer reconociera, en declaraciones públicas, que compró esas tierras con el objetivo de que sus asociados se muden ahí.
Ese reconocimiento fue el que terminó de motivar la decisión. Hasta ahora, el municipio venía señalando irregularidades administrativas y catastrales; con la cooperativa admitiendo la intención de habitar el lugar, la Municipalidad entendió que el riesgo dejaba de ser hipotético y resolvió que, apenas la Justicia vuelva a estar operativa, va a pedir que actúe antes de que más familias se instalen.
Las tierras en cuestión están pegadas al Vertedero Municipal, en una franja que informes técnicos y el propio Plan Especial de Estructuración de Las Morenas identifican como zona de amortiguación del basural, con restricciones estrictas de densidad poblacional. En los terrenos vecinos, donde ya viven familias desde hace tiempo, existen informes del Hospital Zonal que documentan problemas de salud asociados a la cercanía con el basural. La semana pasada se sumaron casos confirmados de leptospirosis entre los vecinos del sector, lo que reavivó el reclamo de quienes denuncian que las condiciones ambientales y sanitarias del lugar son, según sus propias palabras, tremendas.
A este anuncio se suma lo que ya había adelantado el intendente Walter Cortés semanas atrás: que la Municipalidad iba a radicar una denuncia penal contra la cooperativa por vender lotes sin autorización municipal ni parámetros urbanísticos habilitados. En la misma línea, desde el propio municipio se presentaron escritos donde se confirma que no existe ningún trámite administrativo en curso que habilite la construcción de viviendas en esas parcelas: ni pedido de subdivisión, ni proyecto de loteo, ni autorización de ningún tipo pasó por las áreas correspondientes de Catastro o por el Concejo Deliberante.
Con la cautelar que se prepara, la Municipalidad busca que sea un juez quien ponga un freno formal apenas se reanude la actividad judicial, en momentos en que el propio relato de la cooperativa —comprar para vivir ahí— dejó sin margen de ambigüedad qué es lo que está en juego para las familias que ya pagaron o siguen pagando sus cuotas.