Por: Bache3000
El cruce se dio en Bariloche, donde un grupo de docentes se acercó al gobernador Alberto Weretilneck para plantearle, cara a cara, un reclamo que viene golpeando hace meses a los bolsillos de los trabajadores de la educación: los descuentos que las financieras aplican directamente sobre los sueldos estatales.
"Hay más de catorce financieras que están autorizadas" para aplicar códigos de descuento sobre los haberes, le marcó una de las docentes al gobernador. Weretilneck no lo negó: confirmó que se trata de "los códigos de descuento" y reconoció que, tal como está el sistema hoy, no hay ningún límite. "Hoy se puede descontar todo lo que quiere", admitió.
La docente insistió en el impacto que eso tiene puntualmente en Bariloche: "una de las... la ciudad más cara de la provincia, eso repercute enormemente". Frente al planteo, el gobernador anunció que va a retomar una medida que había existido en una gestión anterior suya y que después se eliminó: "vamos a hacer, algo que había en el gobierno anterior mío, que después se sacó, que es poner un tope para el descuento, que hoy no está". El objetivo, dijo, es "que no se afecte tan gravemente el salario".
Pero el punto más sensible del cruce fue el destino de esos créditos. "Se entiende que esos créditos que sacan los docentes es para la comida, la salud", le dijo la docente. "No es para irse de vacaciones", remarcó. Weretilneck respondió sin vueltas: "Se entiende, se entiende", claramente incómodo.
El gobernador sumó además que está evaluando aplicar en Río Negro un esquema de desendeudamiento como el que rige "en otra provincia", aunque no dio precisiones sobre plazos ni alcance. Por ahora, el compromiso quedó en el terreno de la promesa: un tope a los descuentos que, según reconoció el propio mandatario, hoy no existe.
El reclamo por las financieras no fue el único que le llegó a Weretilneck en el mismo encuentro. Desde Unter Central también le recordaron un pedido de licencias gremiales para la junta electoral, presentado días atrás en Jacobacci y que todavía no tiene respuesta. "¿Las licencias de la junta electoral? ¿No se arregló eso?", preguntó el gobernador. "No, no se arregló porque no se condice con lo que dice nuestro estatuto", le respondieron. Weretilneck cerró con un "bueno, veremos", mientras la docente insistía en la urgencia: "las elecciones son prontas, necesitamos una respuesta urgente". El gobernador recordó que se trataría de entre 27 y 37 integrantes de la junta electoral en toda la provincia, y reconoció que el pedido nunca fue contestado: "no sé si lo habíamos contestado", dijo, a lo que la docente fue tajante: "no, no se contestó". "Bueno, ahora lo vemos", cerró él.
El otro planteo llegó de la directora del Jardín 130 del barrio, que además de docente y afiliada gremial le llevó a Weretilneck un pedido que juntó firmas de familias desde marzo: la restitución del comedor del jardín. Según explicó, cuando el Jardín 130 funcionaba dentro de la Escuela Primaria 315 tenía comedor, pero al independizarse y mudarse a un edificio propio se lo quitaron, pese a que una de las condiciones para el traspaso era mantenerlo. Este año, contó, "los primeros que manifestaron que necesitaban el comedor eran los niños", porque muchos tienen hermanos en la primaria que sí reciben el almuerzo. El jardín, remarcó, "tiene todas las condiciones": edificio, comedor y personal. Son 120 chicos. Weretilneck no dio una respuesta formal, pero sí un gesto concreto: "la semana que viene lo invitamos a comer".