Por: Bache3000
Este jueves por la mañana, Cerro Catedral registró demoras en su apertura. Desde las autoridades de la montaña se informó en un primer momento que las demoras respondían a "problemas técnicos", pero en paralelo trascendió que detrás de la falta de apertura en tiempo y forma había un reclamo del equipo de Patrulla por mejores condiciones salariales: en medio del conflicto, no estaban garantizadas las condiciones de seguridad necesarias para abrir el cerro.
La tensión venía de arrastre. Ayer miércoles, en plena primera nevada del año, Bache3000 había dado a conocer que la empresa CAPSA había desvinculado a tres patrulleros con contrato eventual, bajo el argumento de la falta de nieve en la montaña, horas después de que un grupo de trabajadores enviara una carta reclamando una recomposición salarial. Hoy se supo que en realidad los despedidos fueron cuatro, y no tres, tras una reunión que la empresa mantuvo con el sindicato y pisteros.
De la mencionada reunión participaron Hugo Tossio, abogado de la empresa; Matías Marcaccini; Santiago Lennon, jefe de seguridad y de la Patrulla; y por el sector sindical, el secretario general de AEC, Daniel Cortés, el secretario gremial, Alberto Arabarco, y Carlos Catriman. También fueron parte cuatro trabajadores pisteros.
(Santiago Lennon, otro de los apuntados por los trabajadores)Según pudo reconstruir este medio, en la reunión la empresa justificó los despidos en un recorte de personal. Sin embargo, esa versión choca con un dato que los propios trabajadores remarcan: ese mismo día se les había pedido dejar listos los sectores Nubes y Pinta Nevada para su apertura este viernes, algo que finalmente no ocurrirá tras el conflicto desatado. Entre los trabajadores, además, las miradas apuntan directamente a Tossio como uno de los responsables centrales de la decisión de avanzar con las cesantías.
Del encuentro surgió un petitorio concreto: la reincorporación de los cuatro trabajadores despedidos, un aumento salarial, el cese de los aprietes y las cesantías, y una definición clara sobre los contratos eventuales, con fechas de inicio y fin establecidas. La empresa tiene entre hoy y mañana para responder. Mientras tanto, el sector ya avanza en paralelo con la organización de un paro legal, que se daría de baja únicamente si la respuesta de CAPSA es positiva.
La incógnita ahora pasa también por el rol que asuma la Asociación Empleados de Comercio, el gremio que nuclea al sector. El sindicato ya participó de la reunión de este jueves junto a los delegados de la Patrulla, y no es un actor menor en este tipo de conflictos: en el pasado protagonizó grandes medidas de fuerza en los accesos al cerro, con quema de gomas y movilización de gente, por lo que su posición en las próximas horas puede marcar el rumbo que tome el conflicto.
La consigna que empezó a circular entre los trabajadores resume el reclamo: "Sin Patrulla no hay montaña". Y con la demora de esta mañana, el conflicto dejó de ser un problema interno de la empresa para convertirse en un dolor de cabeza directo para el turismo: con la temporada de nieve en pleno desarrollo y la montaña colapsada de visitantes, cada hora de demora en la apertura repercute en miles de turistas y residentes que eligen Catedral, y golpea de lleno la imagen de Bariloche como destino.