Por: Bache3000
El gobernador Alberto Weretilneck anunció este jueves en Bariloche que enviará a la Legislatura un proyecto de ley para eximir del pago del Impuesto sobre los Ingresos Brutos a los consumos turísticos realizados por visitantes extranjeros. De esta manera, Río Negro se convertiría en la primera provincia del país en implementar una medida de estas características.
Sin embargo, los legisladores rionegrinos del PRO María Laura Frei y Juan Martín dejaron en off side al mandatario provincial, al recordarle que hace casi un mes ellos mismos habían presentado en la Legislatura provincial dos proyectos de ley con esa misma idea, que ya había tenido amplia cobertura mediática y buena repercusión en los sectores turísticos.
Los proyectos se habían difundido bajo el título "Impulsan doble alivio impositivo sobre los Ingresos Brutos en Río Negro". Según planteaban entonces los legisladores amarillos: "Dos proyectos de ley buscan atenuar los costos operativos de pequeños emprendedores y prestadores turísticos. Las estrategias apuntan a fomentar el cumplimiento tributario local y traccionar una mayor afluencia de divisas extranjeras. De lograr aval parlamentario, su instrumentación demandaría el cumplimiento de estrictos requisitos de regularización y trazabilidad".

¿Plagio, avivada o ignorancia?
La pregunta que surge es si Weretilneck no sabía de esta propuesta en el Parlamento rionegrino, lo cual, siendo algo tan reciente, resultaría cuanto menos curioso.
Una segunda hipótesis imagina la avivada de algún legislador de Juntos Somos Río Negro que fue a venderle la idea al gobernador como propia, para así llevarse la medalla de una buena medida para el sector turístico, robándose lo que a otros dirigentes se les había ocurrido y que supuestamente habían trabajado con gente del sector.
Una mirada más crítica ve directamente plagio por parte del mandatario, lo cual, a priori, sería llamativo tratándose de un dirigente con vasta pericia en el ámbito político y con una cintura más que aceitada.
Más allá de cuál sea la razón, esto representa un verdadero papelón para el bloque de Juntos Somos Río Negro en la Legislatura, que parece haber perdido la brújula y deja en ridículo, y en una posición muy incómoda, a su líder, con una propuesta que parecía no tener polémica y que, de tratarse en el recinto, iba a aprobarse sin mayores problemas.