Por: Bache3000
El peronismo de Río Negro logró algo que en el resto del país parece casi imposible: ponerse de acuerdo. Mientras la interna nacional del PJ sigue sangrando, en la provincia las distintas tribus justicialistas se preparan para respaldar en bloque a María Emilia Soria como candidata a gobernadora. La cita es el 8 de agosto, y desde Bariloche el dato que más atención despierta es otro: la actual intendenta de General Roca quiere que su compañero o compañera de fórmula salga de esta ciudad.
No es un dato menor. Bariloche es el distrito con mayor caudal electoral de toda la provincia, y en la city ya se especula con quién podría ser el nombre elegido. La negociación, de todos modos, recién empieza: ese lugar en la boleta también es codiciado por aliados de otros espacios no peronistas, así que nada está cerrado.
El operativo cierre de filas no nació de un día para el otro. Tiene como antecedente la legislativas del año pasado, cuando el PJ rionegrino consiguió el 30,64% de los votos y se transformó en una de las pocas provincias donde el peronismo ganó una elección de medio término. Ese resultado fue la base para construir, ahora sí, la candidatura de Soria y sostener el equilibrio interno entre los distintos sectores del espacio.
El acto de agosto iba a ser, en principio, una reunión partidaria más chica prevista para el 6 de junio. Pero en el peronismo decidieron postergarla para darle un marco más amplio y más electoral: la idea es que además de Soria, se sumen otros sectores del campo popular como el Frente Renovador y el Frente Grande, que ya acompañaron la fórmula justicialista en 2025.
"Tenemos que ampliar y aglutinar a otros sectores porque es probable que el PRO y el radicalismo vayan junto a La Libertad Avanza. Hay que juntar fuerzas", señalaron a Infobae desde el entorno de la intendenta de Roca, en una lectura que también corre para Bariloche, donde el mapa de alianzas locales viene moviéndose fuerte de cara a 2027.
Con la gobernación en el horizonte después de dos décadas sin un peronista al frente de la provincia, en el espacio saben que no hay margen para la fragmentación. Y en esa cuenta, lo que pase con la fórmula en Bariloche va a pesar bastante más de lo habitual.