Por: Bache3000
La Sociedad Rural Bariloche tiene nueva conducción, y desde el primer día dejó en claro que no viene a administrar la calma. La entidad renovó su Comisión Directiva con el objetivo declarado de fortalecer la representación de los productores y instalar con más fuerza una agenda de reclamos que la Mesa Patagónica viene sosteniendo hace tiempo: ataques de predadores y perros asilvestrados, una población de guanacos que ya compite en serio por las pasturas, la sarna ovina sin solución definitiva, el abigeato en los campos más aislados y la emergencia climática que atraviesa la región desde este año.
"Estamos ante problemas que no son nuevos, pero que se fueron profundizando y hoy requieren decisiones concretas", planteó el flamante presidente de la entidad, Andrés Saint Antonin, al asumir. Según describió, muchos productores hacen un esfuerzo cada vez mayor para sostener sus campos, su producción y las fuentes de trabajo que de ellos dependen, en un contexto que calificó como "cada vez más complejo".
El crecimiento de los ataques de predadores y perros asilvestrados aparece como uno de los frentes más urgentes: genera pérdidas económicas directas y, en varios casos, pone en jaque la continuidad misma de la actividad agropecuaria. A ese cuadro se suma un problema que crece en silencio hace años: la falta de control sobre la población de guanacos, que compite cada vez más por las pasturas disponibles. Desde la Sociedad Rural reclaman criterios de manejo claros y una coordinación real entre organismos nacionales y provinciales, algo que hasta ahora no terminó de plasmarse.
"No alcanza con reconocer que existe el problema. Necesitamos herramientas que puedan aplicarse en el territorio", advirtió Saint Antonin, y agregó que cuando un productor pierde animales de forma permanente no solo se resiente su economía: se pone en riesgo la continuidad del campo.
La sanidad animal completa el cuadro de reclamos técnicos: la persistencia de la sarna ovina exige, según la entidad, acelerar ensayos oficiales, sumar nuevos principios activos y ampliar las alternativas terapéuticas, además de una mejor articulación entre Nación, provincias y laboratorios.
El abigeato, mientras tanto, golpea especialmente a los establecimientos más alejados de los centros urbanos. "El productor necesita saber que no está solo. El robo de animales tiene un impacto muy fuerte porque afecta años de trabajo", señaló el presidente, quien pidió herramientas y criterios propios para la seguridad rural.
A todo esto se suma la emergencia climática declarada en 2026, frente a la cual la entidad acompañará las gestiones para liberar los fondos homologados bajo la Ley Nacional 26.509, destinados a productores afectados por situaciones extraordinarias. "Producir en la Patagonia implica distancias, condiciones climáticas y costos muy diferentes a los de otras regiones del país. Si esas particularidades no son reconocidas, cada vez será más difícil sostener la actividad", planteó Saint Antonin, quien también puso el foco en la defensa de la propiedad privada y en que las inversiones sobre tierras rurales vengan acompañadas de continuidad productiva, para evitar el abandono de los campos.
"Defender la producción ganadera no es solamente hablar de números. Es defender a las familias que viven en el campo, a los trabajadores rurales y a las comunidades que dependen de esa actividad", cerró el presidente.
La nueva Comisión Directiva quedó conformada por Andrés Saint Antonin en la presidencia, Guillermo García en la vicepresidencia, Ciro Rahal en la Secretaría y Teresa Caspani en la Prosecretaría. Gonzalo Mohana estará a cargo de la Tesorería y Lucas Barberis de la Protesorería. Como vocales titulares fueron designados Carlos Sfeir, Mariana Battaglini y Leonardo Clap, mientras que Octavio Saint Antonin, Santiago Stariha y Eugenio García Bertone quedaron como vocales suplentes. Jorge Barberis tendrá a cargo la revisión de cuentas.