martes 28 de julio de 2026 - Edición Nº530

El Bardo de Siempre | 28 jul 2026

HAY DENUNCIA PENAL

La Justicia allanó la Comisaría 42 por la golpiza al vecino después del partido de Argentina

19:16 |La fiscal Betiana Cendón ordenó este martes el allanamiento de la dependencia, secuestró los libros de ingreso y egreso, e identificó a los policías que intervinieron en el operativo, incluido el que le habría fracturado el brazo a un vecino con la culata de una escopeta. Bache3000 había contado, hace una semana, las dos versiones cruzadas de esa noche.


Por: Bache3000

Pasadas las seis de la tarde de hoy, la Justicia allanó la Comisaría 42 de Bariloche en el marco de la investigación por presuntos apremios ilegales. Todo, luego que una de las víctimas decalarara ayer ante Sofía Ocampo, Rosario Carballo, y la Fiscal en Jefe Betiana Cendón, quien coordina la investigación. Se secuestraron los libros de ingreso y egreso de la dependencia, ya se individualizó a los policías que participaron del operativo del 19 de julio —incluido el efectivo que, según la pesquisa, golpeó al vecino en el brazo con la culata de una escopeta hasta fracturárselo— y se prohibió que personal de la comisaría se acerque al domicilio de la familia. El hombre había declarado ayer ante la fiscalía; su hijo lo hace mañana.

Hay, en principio, varias irregulariades detectadas, como por ejemplo que el médico policial no constató lesiones de los detenidos. Además, con el secuestro del libro ya se sabe quienes estuvieron de turno, quienes actuaron, y si hubo órdenes para actuar. También, habría secuestrado escopetas.

Mañana, un médico forense los revisará para determinar el grado de las lesiones recibidas, y el jueves, uno de los una de las victimas va a ampliar la declaración. Además, Cendón ordenó hacer un relevamiento en el domiciilo de las víctimas para tener registro de la presencia de los policias, que fueron más de 20 (dentro de la propiedad privada).

Hay, además, un dato que empieza a correr el eje de toda la causa: el argumento con el que la policía justificó el operativo, que el hombre había empezado a tirarles piedras, no aparece en ninguno de los videos relevados hasta ahora por la investigación. Fue, sin embargo, el argumento que se usó puertas adentro para justificar algo que el protocolo no habilita como regla general: disparar las postas de goma de forma directa, sin rebote, contra las personas.

Bache3000 había reconstruido, hace una semana, lo que pasó esa noche a partir de dos audiencias judiciales, el relato del hombre lesionado y la versión de fuentes policiales.

Todo había empezado, según esa versión policial, con una vecina que denunció que un hombre le estaba pegando a una mujer. La policía llegó a la vivienda y ahí, según esa fuente, el hombre —que estaba en el patio— empezó a tirar piedras. Después se sumó su hijo. Entre los dos, decía esa versión, agredieron a los efectivos e incluso intentaron sacarle el arma de fuego a uno de ellos. "Aparentemente estaba o falopeado o algo por el estilo", había deslizado la fuente. La policía disparó al aire y con balas de goma, redujo a los dos hombres y se los llevó detenidos. La carátula: atentado y resistencia a la autoridad.

La otra versión, la de la familia, era distinta desde el principio. El hombre trabaja en dos empleos y vive con sus hijos, uno de ellos próximo a ser padre. Esa noche estaba durmiendo después de ver el partido cuando cayó la policía. No hubo golpes de su parte, no hubo denuncia formal, no hubo orden de allanamiento: solo una discusión previa con su expareja, que se había ido de la casa y llamado a su madre. Lo que hubo, en cambio, fue un candado roto, un portón derribado, un televisor destruido, espejos rotos y las mascotas de la familia, que por poco no terminaron baleadas también.

Había, ya entonces, una segunda causa judicial abierta por presuntas lesiones en contexto de género. Ahí había declarado la mujer por la que, en teoría, se había activado todo el operativo: aseguró que no recibió ningún golpe de su expareja, y que los golpes que sí sufrió fueron de la propia policía, cuando intentó proteger a su hijo, al que sacaron desmayado de la vivienda, arrastrándolo y esposado. El juez de esa primera audiencia había sido elocuente: no había denuncia que sostuviera el operativo.

En la segunda audiencia, con los dos hombres presentes —acusados de haberle pegado a media comisaría, según el informe policial— el juez calificó de "creíble" el relato del hombre y le reprochó al fiscal Guillermo Lista no haber revisado los videos aportados por la defensa. "A ellos los atendieron, y a mi hijo y a mí no me atendieron", le había dicho el hombre al juez. Según su relato, todos los policías que decían haber sido agredidos pasaron por un médico en la comisaría; a él y a su hijo, nadie los revisó.

Lo que había quedado, en las fotos que reconstruyeron esa nota, eran las marcas: un brazo fracturado y enyesado, rodillas y piernas cubiertas de heridas punzantes, una frente con la piel abierta. El hombre no pudo trabajar durante varias semanas.

Con el allanamiento de hoy, la causa entra en una etapa distinta: ya no es solo la palabra de una familia contra la de una fuerza de seguridad. Hay libros secuestrados, policías identificados y una fiscal que decidió investigar en serio qué pasó esa noche en la Comisaría 42.

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias