Por: Bache3000
Bariloche transita una temporada de nieve a pleno, con la ciudad entre los destinos más elegidos a nivel nacional e internacional tras las últimas nevadas. En ese contexto, y en la previa a la presentación de las 10 candidatas de la 55° Fiesta Nacional de la Nieve, el intendente Walter Cortés fue consultado por Bache3000 sobre el vínculo entre el municipio y Catedral Alta Patagonia, la empresa concesionaria del centro de esquí.
Este medio viene documentando distintas situaciones que atraviesan a diario los residentes de Bariloche en relación al cerro: vecinos con discapacidad con dificultades para acceder a la montaña, deportistas de alto rendimiento que representan a la Argentina en competencias internacionales y a quienes no se les da el pase para subir a entrenar, y cesantías de personal en áreas como patrulleros, en medio de una temporada alta que tiene al Cerro Catedral en el centro de la escena.
Consultado sobre las críticas del municipio porque no se dejaba subir a competidores de esquí a entrenar, y sobre el comunicado de Alta Patagonia que aseguraba que más de 17.500 residentes suben a la montaña, Cortés diferenció el esquí social de otros colectivos que, sostuvo, también deberían tener acceso garantizado: "sí, bueno, ellos cumplen con el esquí social, que eso, bueno, lo tenemos. Pero no es el esquí social solamente el Cerro Catedral; también están nuestros federados, y a ellos nos lo dejan subir, nuestro discapacitados, los fotógrafos, la gente que vive del cerro".
Consultado sobre la posibilidad de que el contrato se rescinda, Cortés fue categórico al aclarar que esa definición no depende del Ejecutivo sino del Concejo Deliberante: "eso es resorte del Concejo Deliberante. Ellos fueron los que lo aprobaron. Si bien es cierto, estuvo el ejecutivo ahí, el anterior ejecutivo comprometido, no es menos cierto que los que aprobaron el contrato fue la gente del Concejo Deliberante".
Ante la consulta directa sobre si existió una ruptura entre su gestión y Alta Patagonia en el último tiempo, el intendente evitó esa palabra pero reconoció un desgaste en el vínculo: "no sé si ruptura, porque la verdad es que lo que yo veo es que uno tiene una expectativa y además quiere cumplir con esas expectativas que son genuinas, lógicas, además que vienen de antaño, y que ello de golpe no les importa. Noto una cierta apatía con el barilochense. Así que, bueno, yo defiendo el pueblo. Y ahí puede ser que haya una diferencia".
Fue en ese tramo de la conferencia donde el intendente lanzó la frase que resume el clima del conflicto con la concesionaria, al describir las gestiones que se realizan para destrabar la situación del cerro: "Trapa llama hasta el fiscal para ver de qué forma puede llevar sus cosas adelante". Además, Cortés remarcó que todavía no está garantizado el acceso para varios sectores vinculados a la montaña: "si no hay una contrapartida para la gente que vive del cerro y para los federados, para el discapacitado, para el jubilado. Y bueno, entonces no podemos hablar de nada".
Finalmente, sobre el estado de la relación con los trabajadores del cerro, el intendente reconoció que el vínculo no es bueno, aunque dijo que la prioridad del municipio es no afectar la temporada: "más o menos, no es una buena relación. Pero tampoco nosotros queremos afectar la temporada porque vemos que la gente vive del cerro. Pero no es tampoco que pagan los mejores sueldos".
Las declaraciones se dan en medio de una temporada de nieve que tiene a Bariloche como uno de los destinos más convocantes del país, con el Cerro Catedral como epicentro turístico y, al mismo tiempo, como escenario de tensiones que —según pudo reconstruir Bache3000— combinan reclamos de accesibilidad para vecinos y deportistas, conflictos laborales y una disputa de fondo sobre los términos del contrato de concesión que administra Catedral Alta Patagonia.