Por: Bache3000
Ya te contamos cómo fue la presentación oficial de las diez candidatas en el Teatro La Baita, con la presencia del intendente Walter Cortés y buena parte de su gabinete. Pero mientras el acto oficial culminaba y los nervios aún seguían en el aire, este medio fue candidata por candidata para que cada una se presente con sus propias palabras.
La primera en pasar por el micrófono fue Lucía Vargas, de 34 años y de la zona centro, bailarina de belly dance, danzas árabes, salsa y latino. "Sería un verdadero orgullo y un gran honor poder ser embajadora de la ciudad, porque es la ciudad donde nací, donde crecí", contó.
Le siguió Tiziana Merino, de 19 años y del barrio Ada María Ellflein, para quien la candidatura viene de un sueño de infancia que este año se terminó de concretar gracias a un empujón familiar: "Mi mamá me dijo el año pasado de inscribirme. No le hice mucho caso y este año dije: 'Bueno, sí, llegó el momento'".
La tercera en presentarse fue Agostina Toledo, del barrio Cooperativa 258, social media manager y trabajadora de un local de comida rápida, que además se ganó elogios por su voz de locutora. Sobre el rol que pueda tocarle, fue clara: "Asumiría el rol con mucha responsabilidad, mucho orgullo y siempre intentando hacerlo mejor por la ciudad".
Después llegó el turno de Beatriz "Bea" Carrasquero, de 19 años, estudiante del profesorado de Lengua y Literatura, que se anotó a instancias de su mamá tras pasar por la preselección y sueña con un rol solidario: "Me gustaría mucho poder ayudar desde cualquier punto que sea necesario, ya sea recaudando fondos para alguna organización, seguir representando turísticamente a Bariloche".
La quinta candidata fue Morena Barberó, de 21 años y criada cerca del Centro Cívico, quien reconoció que el proceso no fue fácil al principio: "La verdad que al principio muchos nervios, mucha ansiedad, pero después de disfrutar con las chicas y acompañarnos en las clases, la verdad que me motivó bastante".
Entre risas, nervios y anécdotas de mamás que insistieron para que se anotaran, un denominador común atravesó casi todos los testimonios: la Fiesta de la Nieve como un sueño que se arrastra desde la niñez. Así lo reflejó Delfina Tagliani, de 20 años, sexta en pasar por el escenario, quien no ocultó la emoción de estar en el lugar que veía de chica: "Es totalmente un sueño desde chiquita, que yo venía con mi mamá acá y veía a todas las reinas y a las princesas".
Detrás llegó Maia Soto, de 18 años y del barrio Ñireco, que el año pasado todavía era menor de edad y tuvo que esperar su turno: "El año pasado tenía ganas, nada más que era menor de edad todavía, y este año se me, tipo, surgió", contó, y agregó que hizo los trámites de inscripción junto a su mamá.
La octava candidata fue Eluney, de 33 años y del barrio La Cumbre, bailarina de malambo y profesora hace ocho años de la agrupación Parceros, que puso el foco en un aspecto poco hablado de Bariloche: sus artistas. "Bariloche es la cuna de muchos grandes artistas y creo que necesitan ser reconocidos también", planteó, apostando a que el turista no solo se lleve "la foto linda" sino también una vivencia cultural.
Le siguió Daiana, del barrio Lera, que contó con un grupo de compañeras que describió como contenedor y que esperó el momento indicado durante años: "Yo tenía la idea hace muchos años de presentarme, pero no sentía que era el momento. Y este año dije: 'Sí, este año es'".
Cerró la ronda Natalia Oyarzo, de 23 años, de Valle del Sol / Circuito Chico, que vivió la Fiesta de la Nieve por primera vez como mayor de edad el año pasado y eso terminó de decidirla: "Desde muy chica que disfruto de la fiesta de la nieve y el año pasado pude vivirlo ya con mayoría de edad y disfrutar mucho más todo a profundidad", contó, y agregó que representaría a Bariloche "con mucho amor".
Las diez seguirán entrenándose de cara a la elección, que se definirá tras el 16 de agosto.