Por: Bache3000
Este miércoles 29 de julio, alrededor de las 15.10, se rompió un engranaje de la telesilla Nubes, en la ladera sur del cerro Catedral, a 1.900 metros sobre el nivel del mar. El medio de elevación quedó fuera de servicio con la línea completa de sillas ocupada y decenas de pasajeros colgados en el aire, entre ellos niños y adultos mayores. Minutos después se declaró la emergencia.
La falla mecánica fue admitida por la propia empresa, que habló de una incidencia técnica en el sistema del medio. Lo que llamó la atención fue lo que vino después: Catedral Alta Patagonia (Capsa) tuvo que pedir socorro a la Comisión de Auxilio del Club Andino Bariloche (CAC), un cuerpo de rescate voluntario, porque no le alcanzaba el propio personal de patrulla para atender la evacuación. Hace apenas unos días, Capsa había despedido a nueve patrulleros y un auxiliar, según denunciaron trabajadores del sector en redes sociales tras conocerse el episodio. Con la montaña operando con ese personal de menos, la emergencia de este miércoles dejó a la vista el faltante de patrulleros que ya se venía reclamando desde el gremio.
Mientras se montaba el operativo, pasajeros varados en la propia silla Nubes registraron la espera en videos filmados desde el medio de elevación. "Estamos acá en la silla Nubes, varados. No sé, se están demorando en rescatarnos", relató uno de ellos, ya pasadas las 16, con más de una hora colgado en el aire. Su acompañante, tiritando, agregó: "Nos han casi abandonado, diría, acá". En otro de los videos, un esquiador contó que, una hora y media antes de quedar varado, ya pensaba bajar a comer porque tenía hambre; terminó sin comer, con sed y con frío, esperando que un rescatista bajara silla por silla, en rescate vertical con sogas, hasta llegar a la suya.
Según pudo reconstruirse, el operativo de evacuación arrancó cerca de las 15.30 y se priorizó a niños y adultos mayores. Participaron personal de la CAC, patrulleros y pisteros de Capsa, los que quedan, y personal técnico del Eamcec (Ente Autárquico Municipal Cerro Catedral). La empresa habilitó los paradores Punta Nevada, Barrilete y Plaza 1600 para contener a los evacuados, y organizó un corredor de emergencia en la base para que pudiera circular una ambulancia si era necesario. La falla de la Nubes obligó, además, a cerrar toda la montaña mientras se desarrollaba el rescate, ya que no había personal disponible para garantizar la seguridad en el resto de las pistas al mismo tiempo que se evacuaba la telesilla.
Desde la organización del operativo remarcaron que la emergencia se resolvió sin mayores inconvenientes. Pero para los patrulleros despedidos y sus compañeros que siguen en la montaña, lo de fondo no cambia: Catedral necesitó ayuda externa para algo que debería poder resolver con su propia estructura, y esa estructura está, hoy, con nueve patrulleros y un auxiliar menos que hace una semana.
En un comunicado difundido en redes sociales tras el episodio, se reclama la reincorporación de los patrulleros despedidos, salarios dignos, personal suficiente para garantizar la seguridad en la montaña y una respuesta inmediata al reclamo. El texto sostiene que Capsa tiene los recursos y la obligación de garantizar personal suficiente, salarios dignos y seguridad en la montaña, y remata: "La seguridad no puede ajustarse. Sin patrulla, no hay montaña segura". Según confirmaron fuentes del operativo, se trata del primer incidente de este tipo en lo que va de la temporada de invierno 2026 en Catedral. Y todo, a pocos días de despedir personal que es la base del funcionamiento de la montaña.