Por: Bache3000
La Municipalidad de San Carlos de Bariloche avanzó en el ordenamiento de la actividad que desarrollan los feriantes en Punto Panorámico, mediante un convenio que establece las condiciones para trabajar en este espacio municipal.
La medida fue impulsada por la gestión del intendente Walter Cortés y llevada adelante por la Subsecretaría de Inspección General, a través del área de Habilitaciones Comerciales, luego de distintas instancias de diálogo con los emprendedores que se desempeñan habitualmente en el lugar.
A partir del acuerdo, los feriantes cuentan con un permiso anual para ofrecer artesanías, dulces regionales, productos elaborados con rosa mosqueta y otras propuestas tradicionales vinculadas a la identidad de la región.
El convenio también fija un canon mensual y una serie de condiciones relacionadas con el cuidado, la limpieza, el orden y la convivencia dentro del predio. Su cumplimiento será revisado periódicamente por las áreas municipales correspondientes.
Esta regularización llega después de un proceso que Bache3000 viene siguiendo de cerca. El conflicto en Punto Panorámico se hizo visible cuando, tras hechos de violencia y denuncias de amenazas entre feriantes, fotógrafos y guías de turismo, las autoridades notificaron a los trabajadores que ya no podrían instalarse en el lugar, en lo que se planteó como una suspensión preventiva. Los propios feriantes habían señalado que convivían desde hacía tiempo con situaciones de hostigamiento, protagonizadas según su testimonio por fotógrafos de perros San Bernardo que operan en la zona.
El punto de inflexión llegó cuando Bache3000 mostró, en coberturas de dos días consecutivos, la situación real del mirador, uno de los más fotografiados por turistas de todo el país y del mundo. Hasta ese momento, el Municipio tenía las manos atadas: Punto Panorámico era jurisdicción provincial, y esa limitación de competencias impedía cualquier intervención local, más allá de la voluntad de la gestión de Cortés. Recién con el traspaso del predio a la órbita municipal, el intendente pudo pasar de la intención a la acción: inspectores y personal de seguridad comenzaron a realizar recorridas y guardias preventivas en el sector.
El convenio firmado ahora es la etapa final de ese proceso: pasar del operativo de emergencia a una regularización estable y con reglas claras.
Esta formalización permite reconocer la labor de quienes desarrollan sus emprendimientos de manera responsable y, al mismo tiempo, organizar el uso de uno de los puntos turísticos más visitados de la ciudad.
El objetivo es que la actividad pueda sostenerse dentro de un marco claro, cuidando tanto las fuentes de trabajo como el espacio que diariamente comparten feriantes, vecinos y turistas.