Por: Bache3000
Que la ruta provincial 82 esté rota no es noticia. A pesar de que cuadrillas municipales salieron el lunes a tapar huecos en Virgen de las Nieves y en la rotonda de acceso al Cerro, la lluvia y la nieve invernal siguen jugando de local. Por esto, crece la preocupación entre quienes circulan a diario por el peligro real que representa manejar por ese tramo.
Los seguidores de Bache3000 no tardaron en mandar material al Forobardo, entre la bronca y el humor negro que ya es marca registrada de esta ruta: "Mañana a la marcha hay que agregarle 'también por la ruta 82' LPM jajajaj me río pero en realidad me enoja", escribió uno de los primeros en sumarse al reclamo.
Y si alguien pensó que era una exageración de un solo vecino enojado, el resto del Forobardo se encargó de ratificarlo con lujo de detalles: "Hecha mierda la ruta. Todo los días paso por la ruta 82 y es imposible de manejar. En cualquier momento se mata alguien porque además de los cráteres que hay no está ni pintada. Sin luces en todo el tramo de Virgen de las Nieves hasta la entrada de los Coihues y sin líneas en la ruta, un peligro y una vergüenza, porque a parte de que la 'arreglaron' hace un mes no mantuvieron nunca su arreglo de mierda".
Esa intervención que menciona el vecino no es casualidad ni exageración: es, justamente, el antecedente de mayo, cuando la Provincia intervino el tramo entre la rotonda de Virgen de las Nieves y el puente Negro —uno de los accesos a Villa Los Coihues— con tareas de bacheo en frío. Semanas después, las lluvias hicieron lo que las lluvias siempre hacen con el bacheo en frío: dejarlo en offside. Tan evidente fue el fracaso que el propio ministro de Obras Públicas de Río Negro, Alejandro Echarren, le admitió a Bache3000 el error en el material utilizado. Dicho por el propio funcionario, no por un vecino con el volante torcido.
Y por si el paisaje de cráteres no alcanzara, otro seguidor se tomó el trabajo de documentarlo en movimiento: "Acá hice un videíto en cámara rápida de la ruta que va desde el 8 a los Coihues por si lo querés subir. Es criminal los pozos que hay, es para matarse. Encima no está ni marcada, la agarras de noche y no sabes dónde termina la calle y empieza la banquina". Traducción libre: manejar de noche por ese tramo es directamente un juego de confianza entre el conductor y el destino.
Entre tanto reclamo, apareció también el eterno dilema jurisdiccional que persigue a la 82 como una maldición burocrática: "Es un ruta provincial la 82, osea ni la muni ni los de Arelauquen la van a arreglar... Subilo bache porque parece que nadie sabe que es provincial la 82". Ahí está, en dos líneas, el resumen de años de reclamos: todos saben que está destruida, pocos saben (o quieren saber) de quién es la responsabilidad.
La Municipalidad, a través de la Delegación Cerro Catedral, salió esta semana a poner el cuerpo —y las cuadrillas— en un tramo que ni siquiera es de su competencia directa, limpiando roturas y rellenando con material fino como paso previo a adoquín y cemento. Pero seamos honestos: limpiar y rellenar pozos en pleno invierno patagónico, con lluvia y nieve cayendo sin permiso, es como pintar una pared bajo la llovizna. Se ve lindo un rato.
La foto de fondo sigue siendo la misma que en mayo: material que no resiste el clima, y una ruta que —pozo va, pozo viene— parece decidida a ganarse el apellido del medio que la cubre. Mientras tanto, en el Forobardo, el reclamo sigue vigente y la preocupación crece. Y la 82, fiel a su estilo, sigue sin pintar ni una línea.