Por: Bache3000
Dos hombres fueron condenados hoy por intentar robarle el celular a una joven, con un arma de fuego, el pasado sábado. El autor recibió un año de prisión en suspenso y el partícipe, ocho meses de prisión efectiva, que cumple en el Establecimiento Penal 3.
El hecho, tal como relató el fiscal Gerardo Miranda, ocurrió el 1 de agosto, alrededor de las 15.30, en una parada de colectivos del barrio San Francisco I. Según la acusación, uno de los hombres se acercó a la joven, que estaba acompañada por su pareja, le exigió el celular y le exhibió un arma de fuego tipo pistola.
El robo no llegó a concretarse porque las víctimas se alejaron y avisaron a la Policía. El segundo acusado permaneció cerca y brindó apoyo durante el hecho, aunque su colaboración no fue considerada indispensable. Ambos se retiraron del lugar y fueron detenidos poco después.
La Fiscalía encuadró el hecho como robo agravado por el uso de un arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo acreditarse, en grado de tentativa. Al primero se le atribuyó responsabilidad como autor y al segundo, como partícipe secundario.
La acusación estuvo respaldada por la denuncia, las fotografías tomadas por una de las víctimas, las actuaciones policiales, un allanamiento y las ruedas de reconocimiento realizadas esta semana, en las que ambas víctimas identificaron a los acusados y diferenciaron el rol que tuvo cada uno.
La Defensa Pública Penal, representada por Blanca Alderete, manifestó su conformidad con el acuerdo luego de revisar la evidencia y explicarles a sus asistidos el derecho a realizar un juicio oral y público. Los dos hombres reconocieron su responsabilidad y aceptaron las penas acordadas.
El Juez de Juicio Marcelo Álvarez Melinger homologó el acuerdo, condenando a ambos. El autor, con la pena en suspenso, deberá fijar domicilio, mantener una distancia mínima de 500 metros de las víctimas y abstenerse de contactarlas. También deberá evitar el consumo de estupefacientes y el abuso de bebidas alcohólicas, y someterse a una evaluación para determinar si necesita tratamiento psicológico.
En el caso del segundo condenado, la pena es efectiva porque registra una condena anterior todavía vigente. Su situación deberá analizarse en una futura audiencia de unificación de penas.