Por: Bache3000
Bariloche empezó a vivir su Fiesta Nacional de la Nieve antes de tiempo. Este sábado por la tarde, en By Pass, se metabolizó el ritual que antecede a los días centrales de la 55ª edición: el desfile solidario de las candidatas a Reina Nacional de la Nieve 2026, una postal donde se mezclaron la moda, el compromiso comunitario y el afecto de siempre entre familias y vecinos que llenaron el lugar.
Fue apenas una etapa más de un recorrido que arrancó con la presentación oficial de las diez postulantes y que seguirá sumando capítulos hasta la coronación. Ahí estuvieron, con sus números y sus historias: Lucía Vargas (1), Tiziana Merino (2), Agostina Toledo (3), Beatriz Carrasquedo (4), Morena Barbero (5), Delfina Tagliani (6), Maia Soto (7), Eluney Yáñez (8), Daiana Velázquez (9) y Natalia Oyarzo (10). Todas ellas, cada vez más cerca de los días grandes: la Fiesta se despliega del 13 al 16 de agosto.

El secretario de Turismo, Eric Guzmán, y el director de Relaciones Institucionales, Antonio Zidar, encabezaron la comitiva municipal que acompañó la jornada junto a concejales y funcionarios del Ejecutivo. También se hicieron presentes quienes ya conocen el trayecto desde adentro: la actual Reina Nacional de la Nieve, Agustina Rodríguez Vida, junto a la primera princesa, Camila Covichi, y la segunda princesa, María José Fuentealba, que volvieron a cruzarse con esa experiencia que vivieron hace apenas un año.
Pero el corazón del desfile no estuvo solo en el brillo de las prendas —diseñadas y confeccionadas por modistas y diseñadoras locales que sumaron sus creaciones a la iniciativa— sino en el destino de lo recaudado: el Hospital Zonal Bariloche, esa institución que sostiene la salud de miles de barilochenses y de toda la región, y que una vez más encontró en la comunidad una forma de respaldo.
Familias, colaboradores, modelos, instituciones y prensa completaron una tarde donde la pasarela dejó de ser solo un desfile de moda para convertirse en un gesto colectivo. Faltan pocos días para que Bariloche vuelva a abrazar una de sus tradiciones más profundas, esa que une identidad, historia y comunidad alrededor de la nieve.