Por: Bache3000
La Comisión Especial por la Reforma de la Carta Orgánica volvió a reunirse este jueves por la mañana, en una jornada donde las voces de sus integrantes dejaron en claro que el proceso enfrenta un desafío tan importante como el técnico: despegar la discusión institucional del malestar económico y político que atraviesa a la sociedad.
El presidente del Concejo Municipal, Gerardo del Río, fue el encargado de marcar ese eje central. Consultado por Bache3000 sobre cómo percibe el humor social en medio de un contexto económico complicado, el edil admitió que existe "un mal humor social que lo vemos por todos lados", pero pidió no confundirlo con el trabajo de fondo que se está llevando adelante.
Para Del Río, la clave pasa por trazar una línea nítida entre la coyuntura y lo que se está construyendo: "una cosa es lo que acontece dentro del marco político coyuntural y otra cosa es lo que estamos haciendo con esta reforma de la Carta Orgánica". Según explicó, esa distinción es la que permitió, hasta ahora, una buena recepción del proceso entre los vecinos y las organizaciones consultadas, algo que atribuyó justamente a que la iniciativa no se plantea como una disputa partidaria sino como la construcción de las bases institucionales para los próximos veinte años de la ciudad.
Esa misma idea —despolitizar la discusión— fue retomada, aunque desde otro ángulo, por la concejal del PRO Samanta Echenique, quien remarcó que ella no acompañó la creación de la comisión porque consideraba que ese trabajo podía resolverse puertas adentro de cada espacio partidario. Sin embargo, valoró que la metodología presentada resultó "totalmente transversal a todos los sectores y a todos los espacios políticos y todas las miradas", y sostuvo que los insumos que surjan del proceso participativo serán un aporte valioso para los convencionales constituyentes al momento de definir el texto final.
Echenique también adelantó cuáles son los ejes que su espacio buscará instalar en la reforma: la propiedad privada, la institucionalidad, la república y la iniciativa privada, banderas que dijo defender "cada vez que tomamos postura". Consultada sobre eventuales candidaturas para integrar la futura Convención, fue cauta: aseguró que todavía no se definieron nombres y remarcó que, en esta etapa, "me parece bien que primero estén las ideas y después las personas".
Desde el Ejecutivo, el secretario de Desarrollo Humano, Fabián Zúñiga, aportó una lectura centrada en el vínculo con el vecino. Según su diagnóstico, la gente "quiere participar" y "quiere ser parte de este proceso" que Bariloche atraviesa cada veinte años, aunque identificó una dificultad concreta: buena parte de la comunidad no sabe todavía "por dónde encarar o qué propuesta tirar" ni a dónde dirigir sus inquietudes. Zúñiga advirtió además sobre el costo de no involucrarse: "si no hacemos eso, después lo que vamos a tener es un arrepentimiento".
En cuanto a los contenidos, el funcionario fue puntual sobre lo que su área no quiere que quede afuera del nuevo texto. Sostuvo que todo lo referido a lo social "tiene que estar incluido en la Carta Orgánica" y puso el foco en dos colectivos particulares: los adultos mayores, a quienes calificó como uno de los sectores "más castigados" en el contexto actual del país, y el consejo de niñas y niñes. Para Zúñiga, ambos grupos necesitan una participación reforzada dentro del proceso de reforma.
El funcionario aprovechó además para confirmar que este jueves a las 18 horas, en el Polivalente, se realizará una nueva mesa de concertación abierta a la comunidad, en el marco de la agenda de encuentros que la Comisión viene sosteniendo junto al Ejecutivo y la Universidad de Río Negro.