sábado 15 de agosto de 2026 - Edición Nº548

El Bardo de Siempre | 15 ago 2026

SE ROMPIÓ UNA TELESILLA

Otra vez colgados en el aire: Catedral evacuó a 60 turistas con sogas

18:18 |Unas 60 personas quedaron colgadas casi dos horas en la telesilla del Bosque y bajaron con sogas, el mismo método que se usó hace dos semanas en Nubes. "Están esperando que pase un accidente fatal", dijo una fuente que presenció el operativo.


Por: Bache3000

El cerro Catedral tiene esa costumbre, este invierno, de dejar gente colgada. Ayer fue el Bosque, la telesilla que sube entre los árboles con nombre de cuento y que este sábado se convirtió, durante una hora y 40 minutos, en una fila de sesenta personas suspendidas sobre la nieve, mirando el reloj, esperando que alguien del otro lado del cable decidiera qué hacer con ellas. Al final las bajaron con sogas, el mismo procedimiento que se usó hace dos semanas y media en la telesilla Nubes. No pasó nada grave, dicen. Nunca pasa nada grave, hasta que pasa.

Una fuente que presenció el operativo fue tajante: "Están esperando que pase un accidente fatal", dijo. Y agregó una definición que circula entre quienes trabajan en la montaña sobre el estado del camino de acceso: "Hay cráteres, no pozos."

La escena tiene algo de repetición, de esas obras de teatro que se representan todos los sábados con el mismo libreto y actores distintos. Hace apenas dos semanas y media, el 29 de julio, fue la telesilla Nubes la que se rompió con la línea completa: un engranaje que cedió a 1.900 metros y una evacuación que empezó a las tres y media de la tarde y terminó, con sogas y arneses, pasadas las siete y media de la noche. Ese día tampoco hubo heridos. Ese día también dijeron que había sido la primera vez en la temporada. La palabra "primera" en boca de un funcionario de montaña empieza a sonar como esas frases que se repiten para no tener que explicar la segunda, la tercera, la que viene.

Porque no son solo las telesillas. Este año el Catedral viene arrastrando un descontento que no es climático ni mecánico, sino de gestión: trabajadores despedidos, patrulleros que ya no están donde deberían estar, y una concesionaria, Catedral Alta Patagonia, que acumula quejas de esquiadores, de comerciantes de la base, de la propia gente que trabaja la montaña. Cuando se echan patrulleros y después una telesilla se cuelga con sesenta personas arriba, la pregunta no es solo mecánica: es cuántos brazos quedaron disponibles para bajar a la gente, y cuánto tiempo se tarda en organizar un rescate cuando el personal de auxilio es cada vez más chico.

A la lista hay que sumarle lo de siempre, lo que ya casi no sorprende: en junio del año pasado dos medios, Militares y Amancay, descarrilaron con una ráfaga de viento fuerte; en enero, la telesilla La Hoya quedó parada casi una hora con noventa pasajeros arriba. Ninguno de esos episodios fue el último. Este sábado tampoco lo va a ser.

Lo que sí cambió es el contexto: la montaña está a pleno, con una afluencia de turistas altísima, y cada falla se vuelve más visible, más comentada, más filmada desde abajo por alguien que espera su turno para subir y ve, en cambio, cómo bajan con sogas a los que quedaron arriba. 

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