Por: Bache3000
El Informe de Coyuntura y Competitividad Turística de julio, elaborado por la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Bariloche (AEHGB), tiene un protagonista claro: el turista extranjero. Con menos visitantes en general y una conectividad golpeada, fue el mayor peso del turismo internacional el que evitó que el mes fuera todavía peor para el sector.
El gasto real promedio por pasajero aumentó un 3,2% respecto de julio de 2025. La mejora no vino de que los turistas gastaran más en general, sino de un cambio en la composición de la demanda: el turismo extranjero ganó participación relativa, y esos visitantes —con mayor poder adquisitivo y más propensión al consumo— empujaron el promedio hacia arriba.
Sin ese aporte, el panorama hubiera sido más duro. El flujo total de pasajeros cayó un 6,5% interanual, y esa caída pesó más que la mejora en el gasto individual: el gasto turístico total, medido en términos reales, cerró julio con una baja del 3,5%.
La caída en los arribos tiene un responsable claro: la conectividad. El movimiento aerocomercial retrocedió un 6,5%, afectado por las cancelaciones operativas de Flybondi durante julio, mientras que el transporte terrestre de larga distancia profundizó su tendencia negativa con una baja del 18%.
Ese combo se trasladó directo a los pernoctes, que cayeron un 6,1% respecto del año pasado. El único alivio fue que la estadía promedio se mantuvo prácticamente estable, con una leve mejora del 0,4%, lo que amortiguó parcialmente el golpe. Los hoteles de mayor categoría, además, sostuvieron un buen nivel de actividad durante el mes, aunque el volumen total de noches ocupadas quedó por debajo del de 2025.
Entre enero y julio, la llegada total de pasajeros a Bariloche acumuló una caída del 7% interanual. La estadía promedio acumulada creció un 2%, lo que moderó algo la baja de los pernoctes (-5,1%), y el gasto real por pasajero acumula una leve mejora del 0,4%. Pero el gasto turístico total real, en siete meses, arrastra una contracción del 6,6%.
El diagnóstico de la AEHGB es el mismo que viene repitiendo mes a mes: el turismo internacional ayuda, pero no compensa del todo. Y esa diferencia impacta en toda la cadena de valor de la ciudad —hotelería, gastronomía, comercio y servicios turísticos— que sigue operando con menos volumen que el año pasado.
En base al comportamiento de julio —con una primera quincena particularmente floja—, el informe ajustó sus proyecciones para el trimestre. Se estima una caída del 3,5% en pasajeros y del 2% en el gasto turístico total, aunque los pernoctes podrían cerrar con una mejora del 1%, gracias a la composición de los visitantes y a una eventual recuperación parcial del mercado nacional.
El mensaje de fondo, para la AEHGB, es el mismo de siempre: sin conectividad no hay recuperación posible, y hace falta trabajar en competitividad y en promoción para reactivar la demanda argentina, sobre todo en los meses de menor movimiento.
Los indicadores presentados son de carácter provisorio y fueron elaborados por la AEHGB a partir de información de ANAC, EANA, INDEC, ARCA, Banco Central, organismos turísticos nacionales, provinciales y municipales, junto con relevamientos propios.