Por: Bache3000
Según su relato, el hecho ocurrió en una pizzería maragata que se encontraba colmada de público. Barroso se sentó cerca de la mesa donde estaban Castro, su pareja, su cuñado —Nicolás Bambaci— y otros familiares, ya que no había otro lugar disponible. Poco después empezó a percibir murmullos e insultos dirigidos hacia él.
La situación escaló cuando el grupo se disponía a retirarse tras pagar la cena. De acuerdo con testigos presentes, Bambaci se acercó al periodista y le espetó "no escribas boludeces", además de otros insultos en los que también habría intervenido la pareja del intendente. Castro se aproximó luego para increparlo directamente y debió ser contenido por otras personas, aunque —según el periodista— continuó insultándolo desde la distancia.
El grupo se retiró del local y permaneció varios minutos en la puerta. Barroso interpretó que lo estaban esperando y afirmó que el dueño del establecimiento debió pedirles que se fueran. Con testigos del hecho, presentó posteriormente la denuncia penal contra el intendente de la capital rionegrina.
Barroso vinculó la agresión con sus publicaciones sobre la gestión municipal de Viedma, en particular la licitación de baños modulares adjudicada a una empresa vinculada a Bambaci, cuñado de Castro, un tema que ya es investigado por el Tribunal de Cuentas municipal y que motivó pedidos de informes y presentaciones políticas.
El periodista remarcó que se limitó a ejercer su labor informando sobre hechos de interés público y reivindicó el derecho a la libertad de expresión. Señaló además que no se trata de un hecho aislado: el año pasado había sido desvinculado de su puesto en el Estado provincial —según sostuvo, por su trabajo periodístico— y desde entonces asegura haber sufrido otras presiones y amenazas vinculadas a su tarea.
Hasta el momento no trascendió la versión de Marcos Castro ni de los demás involucrados sobre lo ocurrido.
Desde Bache3000 manifestamos nuestra solidaridad con Luciano Barroso y con el ejercicio del periodismo libre frente a hechos de este tipo. La violencia o la intimidación hacia quien informa, venga de donde venga, es un ataque a la libertad de prensa y a la democracia misma.