lunes 24 de agosto de 2026 - Edición Nº557

Sólo el vecino salva al vecino | 23 ago 2026

ABANDONADA EN EL JARDÍN BOTÁNICO

Así está la casa de Carlos Wiederhold, "el fundador" de Bariloche

Tiene más de 100 años y un valor histórico incalculable para San Carlos de Bariloche. Hace varias décadas se la quiso resguardar, pero hoy queda muy poco de ella. ¿Se podrá restaurarla y ponerla en valor?


Por: Bache3000

Carlos Wiederhold es considerado el fundador de Bariloche (o, al menos, uno de ellos). Sin dudas fue el primer comerciante de aquel incipiente pueblo y su nombre dio la denominación final a nuestra localidad, tras la conocida leyenda de la confusión en una carta poniendo "San Carlos" en lugar de Don Carlos.

Este pionero, de origen chileno (nació en Puerto Montt), se fue de Bariloche en 1925 para no regresar más y finalmente falleció diez años después en Santiago, la capital del vecino país.

Wiederhold dejó un fuerte legado en estas tierras, el cual ha sido tomado por el actual gobierno municipal, que está haciendo todas las gestiones para repatriar sus restos y ya ha construido un mausoleo en su homenaje, en el ingreso al Cementerio Municipal.

Sin embargo, la casa que erigió en 1896 y donde supo vivir más de diez años está abandonada desde 1982, cuando el entonces gobierno local prometió construir un paseo de viviendas antiguas en el Jardín Botánico, muy cerca de lo que fue alguna vez un cementerio. Cabe mencionar que la misma fue declarada patrimonio histórico en 1980 (antes de ser trasladada) y monumento histórico en 2011.

(Foto: del libro “Bariloche Mi Pueblo”. La casa de Wiederhold en sus mejores años, junto al almacén La Alemana).

Increíblemente, lo poco que queda de la morada del fundador de Bariloche no ha sido vandalizado ni quemado y se mantiene en pie. Está ubicada en Vilcapugio y Pasaje Gutiérrez, en una parcela municipal.

En sus mejores años, Carlos y Germán Wiederhold habían construido esta casa con maderas del aserradero de Primo Capraro, junto al famoso almacén "La Alemana", que después pasó a llamarse "San Carlos", y allí también tenían un galpón de acopio. Estaban ubicados en lo que hoy sería la intersección de Mitre y Quaglia, aproximadamente.

Finalizando el siglo, el almacén pasó a manos de la casa Fritz y Achellis y más adelante se convirtió en la sociedad comercial y ganadera Chile-Argentina, con sede en Puerto Montt, que al disolverse en 1917 vendió la casa a don Primo Capraro y Ricardo Roth.

Foto: Bache3000

En abandono y sin destino

Antes de ser "mudada", la vivienda en cuestión llegó a estar pintada de blanco, con marcos de aberturas rojos. Desde ya, su arquitectura recuerda a las primeras casitas de la aldea que fue Bariloche hace más de un siglo, con tejuelas de alerce, íntegramente construida en madera.

Por aquel entonces había escasas residencias de material, de los vecinos más adinerados del pueblo, que no tenía más de 2 mil habitantes.

Hoy la casa histórica —tal vez la más importante en la historia de Bariloche— está llena de agujeros, rodeada de pastizales que supieron estar más crecidos, y se encuentra olvidada y en estado de abandono total.

Foto: Bache3000.

La vieja idea del paseo de viviendas antiguas tuvo un nuevo arranque hace algunos años, cuando con fondos de la Ecotasa se restauró la casa Bachmann, la cual se instaló en Elflein y Morales, pegada a otras similares, como la actual oficina local del Senasa, un local de artesanos y la sede del club Cruz del Sur. Bien podría sumarse la morada Wiederhold a ese espacio.

En los últimos veinte años hubo varias ideas: reconstruirla, trasladarla al predio de Elflein, recrearla y ponerla dentro de una suerte de pecera en uno de los patios traseros del Centro Cívico. Ningún proyecto ha prosperado y la casa sigue allí, esperando ser rescatada y jerarquizada, como su historia lo demanda.

Fotos: Bache3000.

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