Por: Bache3000
Este jueves, agentes municipales inspeccionaron el edificio central de la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB). Durante el recorrido, la Municipalidad encontró algunas inconsistencias entre el plano original y lo efectivamente construido.
Más allá de esa anécdota puntual, lo que la inspección terminó mostrando es una tensión permanente entre ambas instituciones. Este medio pudo saber que en torno al conflicto circula la versión de que todo podría derivar en una mesa de negociación para limar asperezas sobre los distintos temas que las tienen enfrentadas, aunque se trataría, por ahora, de la intención de algunos de los sectores involucrados y no de algo confirmado.
Este medio también pudo saber que la inspección fue leída puertas adentro de la CEB como una respuesta a la demanda judicial que la cooperativa le inició al municipio por la deuda que la Municipalidad mantiene con la entidad. La diferencia entre lo que cada institución le debe a la otra arrojaría un saldo de unos 5 mil millones de pesos a favor de la CEB. Cuando esa demanda se presentó, generó malestar en el municipio, que terminó reclamando distintas cuestiones a la cooperativa, entre ellas esta inspección.
Este medio también pudo saber que, del otro lado, se sostiene que la CEB mantiene a su vez una deuda con el municipio, y que por eso no se le otorga la habilitación comercial al local que la cooperativa inauguró hace unos meses en el sur de la ciudad, con la presencia del gobernador.
Todo esto ocurre además en los días previos a que la Municipalidad se haga cargo formalmente de la gestión integral del alumbrado público, un frente de conflicto que viene de varios meses atrás y que tuvo su propio capítulo judicial. En julio, el intendente Walter Cortés había resuelto rescindir el convenio que regía desde 1988 entre el municipio y la CEB para la operación, cobro y mantenimiento del servicio, una decisión que entrará en vigencia el 1° de septiembre.
La cooperativa había cuestionado esa medida en la Justicia con un recurso de amparo, y a comienzos de agosto el Juzgado Contencioso Administrativo de Bariloche hizo lugar parcialmente a un planteo cautelar de la CEB: suspendió algunas de las exigencias impuestas por el municipio, aunque igualmente ratificó las facultades generales de control del Estado local sobre los fondos de la tasa de alumbrado público.
El cruce, con reclamos cruzados de deuda de por medio, mantiene varios frentes abiertos entre ambas instituciones, con una eventual mesa de diálogo como una de las salidas que se manejan, aunque todavía sin confirmación.