Por: Bache3000
Un nuevo episodio de inestabilidad volvió a poner en alerta a los vecinos de la Barda del Ñireco. Este sábado, habitantes de la zona percibieron un ruido fuerte proveniente del talud y al acercarse a verificar qué ocurría se encontraron con un derrumbe de magnitud considerable, que cubrió parte del camino en construcción con tierra, rocas y barro arrastrados por el agua de una vertiente.
Los vecinos lograron registrar en video dos momentos diferentes del desprendimiento, que muestran cómo el material se desliza desde la parte alta de la barda hacia la calzada. Se trata de una traza que todavía no fue habilitada al tránsito vehicular, por lo que el episodio no generó riesgo inmediato para los usuarios de la vía, aunque sí reabre el interrogante sobre la estabilidad del terreno en un sector que arrastra un largo historial de problemas.
Los vecinos filmaron un video y no escondieron su sopresa, al ver cómo caían rocas, barro, y agua.

La Barda del Ñireco es, desde hace años, uno de los puntos más sensibles de Bariloche en términos geológicos: el sector acumula antecedentes de incendios, deslizamientos y reclamos vecinales que se remontan a varias décadas atrás, y que motivaron sucesivos pedidos de intervención al Municipio y al IPPV por parte de la Junta Vecinal del barrio Lera, entre otras organizaciones.
Precisamente por esa inestabilidad histórica es que la actual gestión municipal, decidió lleva adelante desde hace tiempo una obra de pavimentación y consolidación del terreno en el sector, calificada por el propio Municipio como "histórica" para la ciudad. Los trabajos incluyeron etapas de hormigonado con hormigón H30 y mallas de acero estructural en los tramos más complejos —como la zona de la curva en calle Brown—, así como tareas de contención del talud y relleno con ripio para la conformación de un terraplén, pensadas justamente para prevenir derrumbes como el registrado este sábado.
El episodio se produce en un contexto en el que la obra ya había avanzado hacia etapas de mayor estabilización, con la previsión de futuras barreras de protección vehicular tipo New Jersey a lo largo del sector lindante al terraplén de mayor altura. El nuevo desprendimiento, sin embargo, vuelve a exponer la fragilidad del terreno mientras los trabajos continúan en marcha.