Por: Bache3000
Este medio pudo confirmar que Mostaza dejará de operar en Bariloche a partir de octubre y que el cierre del local de calle Mitre implicará la desvinculación de 32 trabajadores. La confirmación llegó luego de que, el lunes 31 de agosto, la empresa convocara a una reunión en la que notificó personalmente la decisión a los empleados que asistieron.
Detrás del cierre hay un conflicto judicial que se arrastra desde hace más de un año y que Bache3000 pudo reconstruir. Buriel Gastronómica S.R.L., la firma que opera la marca Mostaza en Bariloche, mantiene desde 2024 un litigio con la megacadena de hamburguesas: una jueza había hecho lugar de manera parcial a una demanda de Buriel contra Mostaza y PAN S.A. por incumplimientos vinculados al local de Mitre 31, ya que la rentabilidad prometida a la franquicia —de entre el 15% y el 18%— nunca se alcanzó. Buriel denunciaba además estar obligada a comprar insumos en forma exclusiva a Mostaza y PAN S.A. a precios más de un 40% por encima del mercado.
Esa primera instancia había favorecido, en parte, al dueño de la franquicia. Pero Mostaza apeló el fallo y, en la instancia superior, el resultado se revirtió a su favor: así se llegó a un juicio de desalojo con sentencia firme. Buriel Gastronómica debe retirarse del local, y esa salida forzada es la que dispara la desvinculación de todo su personal. Fuentes consultadas por Bache3000 aseguran que esta no sería una situación aislada para Mostaza, que suele presionar judicialmente a sus franquiciados hasta quedarse con locales ya montados y en funcionamiento.
Frente a este escenario y la repercusión que generó la noticia en redes, un grupo de trabajadores escribió a este medio para pedir la palabra. Contaron que vieron todo el revuelo que se generó en las publicaciones y que, como parte involucrada, la lectura que se hizo del conflicto les resultó "un poco chocante", sobre todo porque, según dijeron, "no se dice todo".
El eje del reclamo de los jóvenes trabajadores no pasó por el cierre en sí, sino por la forma en que se instaló la información. Explicaron que la empresa los citó a una reunión de personal a la que asistió todo el equipo, salvo dos personas que faltaron por motivos personales, y que fue ahí donde les explicaron "la razón por la que pasó todo esto". Según relataron, el aviso de despido por WhatsApp existió, pero en realidad esa comunicación fue posterior a ese encuentro presencial. Por eso sintieron que se "dio a entender" algo que no fue así, dejando "mal a Buriel" al decir que se despidió por WhatsApp a 32 empleados.
Desde ese lugar, insistieron en la misma idea una y otra vez: que la relación con su empleador fue buena en todo momento. "Nosotros más que nada hacemos esto porque queremos aclarar que la empresa se portó bien con nosotros, nosotros estamos tranquilos", resumió una de las trabajadoras. Otro empleado agregó que, más allá de la situación difícil que atraviesan como empleados, "no se actuó mal" con ellos, y remarcó el acompañamiento del dueño de la franquicia: "Por suerte tenemos al dueño, a Buriel, que está con nosotros, que viene y nos da la reunión, nos explica que si necesitamos saber algo le podemos preguntar".
Más allá de las aclaraciones, ninguno de los empleados sabe todavía qué pasará con su puesto después de septiembre. Mientras tanto, aseguraron que van a sostener su compromiso hasta el último día: "Tenemos que seguir viniendo hasta fin de mes, y vamos a estar siempre muy bien trabajando hasta el último día. Obviamente es una noticia chocante, fuerte para nuestro trabajo, pero realmente no hay otra porque es lo que hay".
Uno de los jóvenes trabajadores resumió con una frase la actitud del grupo frente a la incertidumbre laboral que se les viene: "Vamos a seguir buscando laburo. La vida no empieza ni termina en Mostaza". Otro compañero cerró en la misma línea, remarcando que la empresa hizo lo que pudo dentro de sus posibilidades: "Se hizo todo lo que se pudo, tenemos claro que se hizo todo lo que se pudo y cuando ya no se pudo, bueno, pasó esto".
Se trata de un grupo de entre 19 y 25 años, en su mayoría de Bariloche, con antigüedades de hasta 5 años en el local. Más allá de la buena relación que quisieron remarcar con su empleador, la realidad de fondo no cambia: son 32 los trabajadores que, hasta fines de septiembre, todavía tienen trabajo, mientras Mostaza define si el local de Mitre seguirá funcionando bajo otra franquicia o de manera directa.