Por: Bache3000
La Legislatura de Río Negro sancionó este jueves la ley que crea la Alerta Sofía, un Protocolo Provincial de Activación destinado a la búsqueda, localización urgente y resguardo de personas menores de 18 años desaparecidas o extraviadas en todo el territorio rionegrino. El proyecto, impulsado por el legislador Juan Martín junto a María Laura Frei, Juan Murillo Ongaro y Ofelia Stupenengo, había obtenido media sanción en julio.
La norma establece que ninguna dependencia policial, judicial o administrativa podrá exigir un plazo mínimo de espera ni pedir que se acrediten circunstancias especiales para tomar una denuncia por la desaparición de un menor: la recepción debe ser inmediata. La negativa o la demora injustificada para hacerlo será considerada falta grave para el funcionario responsable, y una vez radicada la denuncia, las autoridades deben iniciar sin dilación las tareas de búsqueda, localización y resguardo.
Un punto clave de la ley es el plazo: la activación de la Alerta Sofía deberá evaluarse dentro de las tres horas posteriores a la denuncia. Sin embargo, esa espera se acorta a cero cuando hay peligro inminente para la vida o la integridad de la persona buscada, o cuando se trata de alguien con discapacidad: en esos casos, la alerta puede disponerse de inmediato.
El sistema se aplicará cuando la persona buscada sea menor de 18 años, exista una denuncia formal, se presuma un riesgo grave, haya datos suficientes para identificarla y la difusión pública pueda contribuir a encontrarla. Una vez activada, la Policía de Río Negro deberá desplegar equipos especializados —brigadas de investigación, unidades caninas, drones, Defensa Civil y Bomberos Voluntarios, entre otros— y la difusión llegará a redes sociales oficiales, mensajería móvil, cartelería electrónica en rutas y terminales, y medios de comunicación.
El nombre de la alerta no es casual: honra a Sofía Herrera, la nena de tres años que desapareció el 28 de septiembre de 2008 en el camping John Goodall, cerca de Río Grande, Tierra del Fuego, mientras jugaba durante una salida familiar. Pese a los operativos con perros, helicópteros y rastrillajes, nunca se encontró una sola pista de su paradero, y su caso —que en 2022 llevó la recompensa oficial a $5 millones— sigue sin resolverse hasta hoy. Ese vacío se convirtió en el nombre del sistema nacional de búsqueda urgente de menores, coordinado por el Ministerio de Seguridad de la Nación, y ahora Río Negro suma su propio protocolo provincial para agilizarlo con plazos y sanciones específicas.